Narciso nos sale copión

3 09 2008

Pues eso, que Narciso nos sale copión. Que no tengo ninguna idea decente para los próximos años, pues a copiar las iniciativas del PSOE que están muy bien y encima me salen gratis, porque son tan majos que no van a pedirme derechos de autor. Así de fácil. Tengo claro que, desgraciadamente, la memoria es igual que la vida, tan frágil como los hilos blancos de los trajes recién salidos de la tienda, y los medios de comunicación de esta región, que cada día dan más pena, sólo tienen hemeroteca para lo que les interesa; pero hay cosas para las que todavía no estoy preparado: el caradurismo de Narciso me tiene francamente perplejo. Me provoca ya un cansancio de tal magnitud que me afecta hasta los huesos. De hecho, había pensado no comentar nada sobre el tema; pero no me da la gana dejar que unos pocos no sólo escriban la historia, sino que también la revisen a su antojo.

Así que vamos con ello: El diecinueve de mayo del año pasado, Jesús Cabezón, en el marco de la campaña electoral de las Elecciones Municipales, anunció que promovería la candidatura de Santander para capital europea de la cultura. Para los que creen que las cosas no existen si no salen en El Diario Montáñés, aquí les dejo la prueba. Eso sí, hay tres grandes diferencias entre la propuesta original de Jesús y la copia de Narciso: La primera reconocía el déficit cultural de la ciudad, tanto en lo referido a infraestructuras, patrimonio, como proyectos; establecía la necesidad de un gran acuerdo de numerosas y diversas instituciones públicas y privadas —a Narciso la diversidad le aterra, prefiere sólo Botín—  en torno a la candidatura; y señalaba que —cito textualmente— «para optar a la capitalidad europea, Santander debía tener la programación cultural que nos legitimase como merecedores de ese título. Y no me refiero sólo a programación de prestigio para públicos cualitativos, sino que reivindico la programación diversa y abierta y la cultura alternativa, joven y de vanguardia». Queda claro el contraste, ¿verdad? De la Serna se equivoca, y condena a la ciudad al fracaso en esa importante cita, si cree que se puede obtener la capitalidad europea de la cultura con Paloma O´Shea y José Luis Ocejo como referentes. Además, el negro historial de cierre de conciertos, suspensión de festivales de música, o la ausencia absoluta de iniciativas de vanguardia cultural, y de apoyo a la formación y a la creación de nuestros artistas, por citar sólo algunos ejemplos, hacen de Santander, en la actualidad, una ciudad que no se merece tal distinción.

A Narciso le da igual, le importa tanto la capitalidad europea como el Summer Festival, como los cientos de grupos de música que no pueden tocar en la ciudad, como el pésimo estado del Museo de Bellas Artes, o como tantas otros puntos negros de la cultura (?) de Santander. Él ya tiene su foto, su sonrisa tonta, su momento de gloria; ya tiene sus portadas, su editorial enjabonado, su despliegue a cuatro páginas en la prensa libre… Es una pena. Y de paso , como camuflado —sólo para los que no ven más allá de sus narices—, da un paso más, el más significativo hasta la fecha, en su estrategia para alcanzar el liderazgo de su partido, y con ello el resto de sus ambiciones, sin tener que presentarse a ningún congreso. El día diecinueve de este mes podremos ver la primera gran escenificación de algo que ya parece irreversible. Habrá tiempo de hablar sobre el tema; pero ahora me vais a permitir que termine recordando a Narciso que copiar es muy feo, que te suelen acabar pillando, y que lo importante no es pasar de curso, sino crecer un poco cada día.





Narcisismo político

4 08 2008

Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.

La belleza, Luis Eduardo Aute.

Reconozco que no me ha sorprendido la entrevista conjunta de Marcano y De la Serna en RNE, recogida ayer por Europa Press, y que aparece hoy como primera noticia política en los diferentes diarios regionales. Tampoco el contenido de la misma, ni el tono, ni los mensajes que los dos líderes del narcisismo político en Cantabria han querido trasladar al ámbito de sus partidos (sobre todo), y a la sociedad. Hablan de excelente relación, intensa colaboración y otras palabras tan largas como vacías (en sus bocas), y yo, mientras tanto, trato de encontrar algo que haya aportado a la ciudad su maravillosa amistad y no lo encuentro, más allá de medio centenar de fotos en otras medio centenar de poses diferentes, que lo de mirar a la cámara y poner gesto de interesantes hay que reconocer que se les da estupendamente.

Está claro lo que pretenden, además de seguir cultivando su narcisismo y el gusto por aparecer sonriendo (sin motivo aparente) en los medios de comunicación. De la Serna sabe que necesita acercarse al PRC para tener éxito en sus aspiraciones (tan ilimitadas como su ego), y con Mediavilla lo tiene complicado porque compiten por el mismo espacio electoral. Por su parte, Marcano es consciente de que su buena relación con el futuro líder del PP será un punto a su favor en el momento de resolver la necesaria sucesión de Revilla. Mientras tanto, fotos, sonrisas, jabón, mucha infografía y poca chicha.

Excusatio non petita… A pesar de sus apresuradas y ensayadas aclaraciones, demuestran muy poca lealtad a sus partidos con su actitud de rollito veraniego. De la Serna deja en un lugar penoso a Nacho Diego, siempre empeñado en demonizar todo lo que no huela a pepero, aunque últimamente le haya dado por ofrecer diferentes pactos (tengo que advertir, en este punto, que el resposicionamiento sirve para el marketing comercial; pero en comunicación política no ha tenido éxito nunca, vamos, que aunque la mona se vista de seda…), y Marcano da un paso adelante en una carrera (la de la sucesión del prohombre regional) en la que tiene como competidores a Mediavilla, Mazón (a la chita callando), De la Sierra, la alcaldesa de Comillas (otra experta en la venta de logros ajenos) y Aurora (la poderosa e influyente madrina de la Fragata Cantabria).

Marcano y De la Serna, De la Serna y Marcano, los dos mejores ejemplos de narcisismo político, amenazan con nuevos capítulos de su maravillosa historia de amor y desenfreno político. Como si no tuviéramos ya ración de cutrez, como si nos hiciera falta incrementar la nómina de engolados, como si no estuviera a punto de reventar el depósito regional de pan y circo. No necesitamos más Marcano, ni más Marcanos. Soy de los que opinan (cada vez somos más) que hasta que la política cultural (?) deje de estar en sus manos no habrá un cambio de verdad en esta región (para que ese cambio sea de verdad y para siempre, hacen falta otras muchas cosas; pero no tengo el cuerpo esta mañana para flagelarme). No necesitamos más De la Serna, ni más De la Sernas. Soy de los que opinan (cada vez somos más) que, detrás de esa sonrisa medida de labios torcidos sobre sí mismos, ensayada hasta la extenuación ante el espejo, detrás de esa pretendida juventud disfrazada de Confecciones Mundi, hay un tipo de político (?) de los que no necesitamos ya más en esta tierra. No me quiero imaginar Cantabria con De la Serna de Presidente y Marcano de Vicepresidente. Por si acaso, voy preparando la mochila del exilio.





Un poco de estopa

26 06 2008

Hay días en que a uno se le quitan las ganas de casi todo según echa un vistazo a la prensa regional. Y hoy es uno de ellos. Confieso que me ha impresionado esa foto del consejero acultural, en Madrid, con lo más granado de la vanguardia creativa de nuestro país: Pedro Ruiz, Emma Ozores, Sancho Gracia, Paloma O´shea, Mónica Hoyos, Paco Valladares… Si quería echar por tierra la programación cultural de la región para esta verano lo ha conseguido. No había mucho que defender, la verdad, pero podía disimular un poco, y habernos dado gato por liebre. Pero, ¿para qué disimular? Supongo que hace tiempo que le importan un bledo demasiadas cosas.

Sigo indagando y leo que la Consejería de Economía y Hacienda va a firmar un convenio con la Fundación Comercio Cantabria para que ésta se encargue, durante los próximos tres años, del proyecto Gestiona —según sus promotores, una herramienta supermegarinnovadoradelamuerte que enseña a los jóvenes universitarios para qué sirve el presupuesto del Gobierno regional; quizá deberían aprenderlo aquéllos—, por la pequeña cantidad de dos millones setecientos mil euros. Debo reconocer que se han superado. Pensé que lo del proyecto Gestiona no daba ya más de sí; pero me equivoqué. No hay límites. Me molestan profundamente este tipo de cosas. Llueve sobre mojado, cuando debería salir el sol.

Miro por el retrovisor y recuerdo de qué manera tan precipitada y urgente ha convocado Nacho Diego el Congreso regional del Partido Popular. Un día empezaron a hablar del proceso, y al siguiente tenían ya la fecha decidida y hasta la marca del agua que iban a poner en las mesas. Y heme aquí que, leyendo en tierras gaditanas la información de El País sobre el Congreso nacional, encontré la respuesta: Resulta que todos los congresos regionales y provinciales que estuvieran sin convocar en el momento de celebrarse el nacional, tienen que introducir la novedad de la elección del Presidente por medio del voto directo y secreto de todos y cada uno de los militantes. Resumiendo, que a Nacho Diego le entró la cagalera del siglo, y pensó que eso de que voten todos los militantes era demasiada prueba para tan poco fuste político. Tranquilo hombre, que Narciso no tiene prisa. Por mí, que Diego siga muchos años. Hay que cuidarle.

Termino en Torrelavega. Allí, la precandidata a la secretaría general del PSOE de Cantabria que cuenta con el respaldo de El Mundo no termina de predicar con el ejemplo. Y no me refiero a que diga que hay que continuar con el pacto y ella se lo pase por el forro. Tampoco a que, a la vez que dice defender un mayor contacto con la sociedad, le dé repelús hablar con los vecinos de su ciudad, o con los sindicatos. No; pensaba en eso que dice (y que yo comparto) de que hay que mejorar la comunicación del partido. Al ver su foto, no parece que lo tenga demasiado claro. A la derecha de la instantánea se puede ver una enorme pantalla con un Power point en el que aparecen unas imágenes que evocan algo antiguo, y un eslogan digno del año del mundial de naranjito: Una legislatura para seguir construyendo futuro. Es todo menos claro, sencillo, breve, directo y potencialmente repetible por la gente. Por no hablar de que los gerundios están prohibidos en publicidad. En fin, que si esos son los cambios en la comunicación de los que se habla, virgencita que me quede como estoy.

¿Y ésto a quién le importa? Por la noche hay fútbol y se nos quitan todas las penas. Apuesto por un 3-1 a favor de España, y el domingo a disfrutar de la gran final. Será el momento de poner a prueba la identidad nacional (que palabras tan bonitas) de mi hermana Raquel, que lleva cinco años viviendo en Deutschland, y que es más alemana que la mitad de los jugadores de la selección tricampeona de Europa. Así que, pase lo que pase, alguien va a ser feliz el domingo. Y eso es lo más importante.





Tengo abandonado el blog

26 05 2008

Justo cuando había conseguido llevar esta bitácora a sus mayores éxitos de audiencia, me da por tirarme más de una semana sin contar nada. ¿Tendré miedo al éxito fácil? ¿Serán reminiscencias de mi época de bartleby? El caso es que la sequía empieza a ser preocupante y me veo en la obligación de atajar el problema. Podría hacer el típico post con ciento cuarenta y siete hipervínculos a temas de actualidad o de supuesto interés para salir del paso, pero no tengo claro que esa deba ser mi contribución a la blogosfera.

Esta mañana nos hemos levantado sobresaltados por el último episodio de la movida precongresual del Partido Popular. Si tu secretario de comunicación dice que no eres el líder que necesita el partido, tienes dos opciones: cesarle o hacerle caso. Yo si fuera Rajoy haría lo primero. Elorriaga no tiene ninguna credibilidad (a Rajoy no es que le sobre tampoco), porque supongo que alguna parte de culpa tendrá él, como responsable de la estrategia de comunicación del partido, en todos los problemas que tienen los populares.

Esa idea me lleva a un ejemplo más cercano, de aquí. Acabo de leer un teletipo de agencia en el que el filósofo del Besaya dice que la ejecutiva de Gorostiaga (de la que él es uno de sus miembros más ilustres) ha llevado el partido a la melancolía. Ante tan concienzudo análisis (sumado a las palabras de Elorriaga) he vuelto a pensar, en voz baja (ya subiré el volumen), que en las direcciones de los partidos deberían estar personas que tuvieran la capacidad de opinar con cierto criterio, hacer propuestas de futuro, cambiar las cosas que están mal y trabajar en equipo para ser vanguardia; no de pasar factura cuando interesa por una cuenta que es un poco de todos. Eso pasa por hacer los congresos como se hacen. Mirando los votos que trae cada uno. Poniendo encima de la mesa el número de delegados de la agrupación del dirigente local de turno, en lugar del talento de los compañeros y compañeras, que lo hay y mucho. Tanto que la mecánica ya duele (y huele).

Para mañana se nos anuncia otra ilustre comparecencia ante los medios (aquí también está la cosa planificada). Me gustaría avisar a los estrategas de la cosa que hay algunos mensajes que, aunque puedan compartirse, pierden toda su legitimidad en boca de personas que ya tenían nombre y apellidos cuando los dinosaurinos estaban en pleno esplendor sobre la tierra. ¿Qué pensará la gente ante este permanente revival? Me imagino que lo de coger el periódico de hoy y que siga pareciendo el de hace veinte años tiene que confundir un poco. Es hora de que otros nombres y otros apellidos empiecen a sonar algo más (mucho más). Porque, en caso contrario, si que nos espera la melancolía, y eterna.





Diego también se moja

8 05 2008

El Presidente del PP, Juan Ignacio (como se refieren a él en las informaciones de la prensa nacional), lleva un tiempo demasiado interesado en el proceso congresual del PSOE de Cantabria. Al mismo tiempo que dice no querer inmiscuirse en los asuntos internos de otro partido (que es lo que debería hacer), ha realizado ya tres o cuatro declaraciones en las que ha dejado bastante claro cuáles son sus preferencias. Debe ser que no tiene suficiente con dar media docena de ruedas de prensa semanales, en las que se muestra más como un aprendiz de bufón que como el responsable político que se supone es, y necesita sentir que tiene cierta capacidad de influir en lo que pasa a su alrededor.

No sé cómo encajan en su partido, acostumbrado a gobernar Cantabria desde la época de los reyes godos, que Juan Ignacio esté totalmente resignado en la oposición. Se le ve cómodo en su papel (ensayado en una ilustre escuela de teatro). De hecho, sabe que (salvo que sus predicciones tengan éxito) nunca va a tener otro, y da gracias cada día por lo que tiene. Tiene claro que Narciso le quiere mover la silla, pero es consciente de que todavía no toca. Aún le quedan, a Narciso, dos o tres millones de fotos impropias (pagadas por otras administraciones, eso sí que es una Carta de Capitalidad) antes de dar el salto a la política regional. Mientras tanto, Juan Ignacio a sus cosas. No le importa defender una postura un día, para al día siguiente decir todo lo contrario. ¿Qué más da?, pensará…

Me molesta que Juan Ignacio (animado por su padrino político, el del apellido conocido por estos lares) trate de influir en nuestro proceso congresual. Aunque me molesta más, que haya gente en nuestro partido que esté encantada con su comportamiento. Eso sí, me alegro de no estar en la opción que él defiende. Dedícate a lo tuyo, Juan Ignacio, que bastante tienes, y vete asumiendo que si los ciudadanos quieren os quedan muchos años de oposición. Cantabria seguro que lo agradecerá…





Hay esperanza

21 04 2008

Por el título, habrá quien piense que voy a escribir sobre el lío que tiene el Partido Popular. Y para no defraudar diré que me ha gustado el Rajoy de este sábado. Comentaba con un amigo que su intervención en Elche ha sido lo mejor que ha hecho desde que salió de Galicia. Una demostración de autoridad, demandada por los suyos, con la que trata de poner en su sitio a Esperanza Aguirre. José María Lasalle en El País de hoy, en un artículo algo más potable que los que nos dedica de vez en cuando en la prensa regional, remata a la Presidenta de Madrid con argumentos contundentes. Lasalle, en otro tiempo firme defensor del dogma liberal, ha virado por necesidad —igual que Rajoy— hacia unos planteamientos que pretenden mezclar el liberalismo con el acercamiento a algunas de las clásicas políticas socialdemócratas defensoras del estado del bienestar. Pero, por mucho que se pongan, la intolerancia del PP, su discurso antiguo y su adversión por la solidaridad, les siguen situando bastante más a la derecha de lo que pretenden transmitir.

Por aquí, mientras Diego y Narciso De la Serna se pelean por ver quien es más marianista —hasta que haya que hacerse de Esperanza o de quien sea—, el sábado el Alcalde de Cayón dijo en una entrevista en un medio regional, entre otras cosas, que Rajoy debía retirarse, y hoy en la desconexión matutina de la SER, con Santiago Recio como entrevistado, no se les ha ocurrido —igual es mucho pedir— preguntarle por la crisis del PP; eso sí, hemos asistido a una explicación pormenorizada —digna de los seguidores del chosisme— de cómo, a qué hora y en qué tipo de urna van a elegir los militantes ‘populares’ a sus compromisarios. No entiendo esta dinámica periodística tan extendida en nuestra tierra de evitar las cuestiones problemáticas a los dirigentes del Partido Popular, en menor medida, aunque también, cuando se trata del PRC, para cebarse cuando enfrente está un dirigente socialista. Igual es un problema de fondo y toda la culpa no es de la parte que pregunta, pero sería bueno resolverlo cuanto antes.

No quería escribir del lío del PP y al final… A lo que iba. Este fin de semana he llegado a la conclusión de que todavía hay esperanza para esta ciudad. El viernes tuve una distendida y extensa charla con una mujer muy comprometida con la cultura y, sobre todo, con el fomento de la lectura. Coincidencia de planteamientos, quejas y deseos para el futuro más próximo; sintiéndonos con la necesidad de hacer cosas para que, al menos, no sea por nosotros si nunca pasa nada en Santander. El sábado me levanté temprano en busca de los periódicos, algo de pan y un par de croissants, y saludé la llegada al barrio de Toni Barros, un emprendedor de aquí —retornado de Alemania— que ha abierto un local de diseño —precioso, tenéis que verlo— para vender, entre otras dulces cosas, brownies, tiramisú, arroz con leche, croissants y café Nespresso. Y todo eso al lado de Regma —justo enfrente del Limonar de Soano—, porque si uno opta por el océano azul qué importa lo cerca o lejos que esté la competencia. 

En algo más de diez minutos de obligada charla de presentación, compartimos las penas de la ciudad —las habituales—, me habló de alegrías como la música en la draga —no pude evitar sonreir y decirle que fue cosa mía— y coincidimos en lo olvidado que está el Museo de Bellas Artes que, si hubiera un mínimo de voluntad, debería servir de dinamizador de un entorno muy castigado. Larga vida a Toni Barros —espectaculares croissants franceses— y a todas aquellas personas emprendedoras y decididas que apuestan por dar un poco de aliento a esta ciudad llamada Santander. Con gente así hay esperanza.





Nuevos tiempos

14 03 2008

No he escrito ninguna valoración del 9M, porque ha habido tantas que seguro que alguna coincide con la que yo querría haber dicho, y si no, no pasa nada: lo importante son los resultados, no las interpretaciones —muchas de ellas, torticeras— que se hagan de ellos. Que algo se mueve en el PP es evidente. Y, también, que Zapatero va a aprovechar la victoria para, como reconoció el otro día, corregir errores. Se avecina, por tanto, una legislatura más tranquila, en la que ganará la batalla quién violente menos al ciudadano medio. Al PP se le acabaron los latiguillos de España se rompe, la familia se rompe, etc…, y al PSOE ya no le servirá la llamada al miedo, para concentrar a la izquierda, frente a un PP —se supone— más moderado. Se abre, por tanto, una legislatura apasionante, donde la estrategia y el cuidado de los mensajes adquirirán mayor protagonismo, desplazando a la crispación, la improvisación y el insulto.

Vaticino que —los que nos gusta la política con mayúsculas— vamos a disfrutar. A Rajoy va a ser difícil que se le quite la cara de perdedor, aún cambiando a Zaplana por González Pons (valenciano de Camps), y Acebes por Pío García Escudero (madrileño, pero no de Esperanza). Zapatero aprovechará para arreglar lo que queda en el partido, y recompensar a algunos de sus más fieles con un ministerio. Lo mejor para los intereses del PSOE es que se liberase de trabajo, y se dedicase a comunicar la acción del Gobierno. Su telegenia y el buen rollo que destila aportarán muchas más adhesiones que una nueva escalada de iniciativas legislativas. En definitiva, que llegan nuevos tiempos, y el que no lo entienda quedará fuera de la dinámica. Lo mejor de todo es que va a ser la legislatura de Carme Chacón y Eduardo Madina.