Bruselas día uno

12 10 2009

No tengo muy claro si hoy es día uno o si es un día diez, el caso es que es mi primer día en la capital de Europa en esta nueva etapa. Tengo que contarle a María Ángeles que me ha dado por seguir los pasos de su José Félix, seguramente porque es de los pocos a los que podría seguir los pasos y dormir tranquilo, y porque echo mucho de menos sus historias y su pasión a la hora de defender las cosas en las que creía.

Es fiesta nacional en España. Escucho dentro de mi cabeza los acordes de la canción de George Brassens y reconozco que me gusta más que la versión de Loquillo, aunque José María sepa expresar perfectamente lo que siento. La paradoja es grande: vivo el día de exaltación nacional en el corazón de Europa, en el lugar en el que, se supone, los sentimientos nacionales dejan paso a una identidad común europea. Para ello, lo más importante no es el Tratado de Lisboa (a ver si dejan de joder los checos), sino tener una selección de fútbol europea en la que jueguen juntos Cristiano Ronaldo, Xavi, Gerrard, Ibrahimovic y Totti. Nada une tanto como el fútbol: que se lo pregunten a los españoles… Se me ocurre que mi jefe se podría hacer famoso utilizando el minutazo de Estrasburgo para pedir formalmente la creación de una selección europea de fútbol. Aunque también se me ocurre que mi jefe me paga para que le proponga cosas bastante menos infumables.

Hace frío en Bruselas. La recordaba así, tan fría y lluviosa (ahora no llueve). La última que estuve, también por trabajo, hacía el mismo frío y la misma lluvia (ahora no llueve). La última vez que estuve recuerdo que acabé en un bar en el que la tradición obligaba a bailar encima de las mesas; no, eso no formaba parte del trabajo, pero en Bruselas también hay hueco para divertirse un poco.

Me gusta comer solo. Me gusta mucho comer solo. Me da tiempo a todo: saborear la comida, mirar a la gente, a los camareros, escuchar palabras sueltas y alguna frase completa e incluso escribir; me gusta comer solo y justo ahora me imagino sentado en un restaurante enfrente de la Gare du Nord de París. Se podría llamar Terminus Nord y supongo que sería un restaurante precioso, a la manera en que son así los restaurantes parisinos, con su sobriedad de anticuario, con su servicio de excelencia, con su vino, que ahora es lo que más me importa: el vino, el vino rojo de esta Francia que, como París, no se acaba nunca.

Yo no soy Oliveira ni tú eres la Maga, pero a ratos, sólo a ratos, pienso que me hubiera gustado que lo fuéramos, que lo hubiéramos sido, y asomarme viniendo por la Rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y oliva que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya tu silueta delgada se inscribía en el Port des Arts, nos íbamos por allí a la caza de sombras, a comer papas fritas al Fauborg St. Denis, a besarnos junto a las barcazas del canal Saint Martin.

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Al 2007 le quedan dos telediarios

27 12 2007

Para animar el final de año, qué mejor que el viaje privado de Sarkozy y Carla Bruni a Egipto. Hacen buena pareja: él se quita años, tensión y protocolo, y ella canta la canción de su vida.
Leo que, como el turrón, la UGT vuelve a casa por navidad. Después de la operación voto del centro (con Solbes, Bono y cía…), llega la operación voto de los trabajadores. Hace falta ver si la UGT, todavía, puede aportar algo más de lo habitual en ese decisivo empeño.
Dice Rajoy que no va a estar más de ocho años de Presidente. No deja de sonar a chiste, cuando hasta en su partido están deseando que se la pegue (y les va dar el gusto), para desatar (si no lo han hecho ya) la carrera sucesoria.
Se publica en el BOE la licitación del estudio informativo del AVE Santander-Bilbao, lo que es una gran noticia para Cantabria. El día en que Santander y París estén unidos por la alta velocidad todos seremos más felices. Lo cierto es que es difícil sostener, desde el análisis objetivo y sin pasiones partidarias, otra afirmación que no sea la de que el Gobierno de ZP (con las debidas pegas) ha sido el mejor de la historia para nuestra región. Si somos capaces de trasladar esa idea, en medio del ruido, habremos dado un gran paso.
Ayer por la noche estuvimos en la residencia viendo a Nahia. No sé por qué, pero me quedé atontado mirando a esa pequeña personita, que llevaba tan sólo cuatro horas respirando aire de este mundo. Mirando a Nahia es un buen título para un próximo relato.
Veo las imágenes del estropicio a José Luis Moreno, y pienso que ni el autor intelectual de engendros televisivos como Rockefeller, Noche de Fiesta o Escenas de Matrimonio, merece semejante trato.
Al escribir este post, me doy cuenta de que estoy siguiendo el método escéptico de escritura de blogs (sólo faltan las curiosas líneas de separación). ¡Has creado escuela! Por cierto, impagable (lo suyo les/nos habrá costado) el titular de la portada de hoy del DM: “Santander propone una ‘Hoja de Ruta’ para la recuperación del Cabildo de Arriba”. Eso sí, lo han dejado todo para dentro de un mes, que deben estar muy ocupados encendiendo luces navideñas y patinando sobre ¿hielo? en la porticada.