La Librería del Puerto

29 10 2009

Este lunes ha abierto sus puertas ‘La librería del Puerto’, un nuevo espacio para la cultura en nuestra ciudad, donde las iniciativas de algunas personas comprometidas suplen la ausencia de una apuesta pública por la cultura, que no va más allá de copiar algún programa que funciona en otros lugares (a eso le llaman innovar).

Al frente de este nuevo proyecto está Soco Ledesma, que ha tenido la feliz idea de abrir una librería en una zona, Castilla-Hermida, en la que hacía mucha falta un espacio así. El local, muy amplio y acogedor, está en la Calle Ruiz Zorrilla, al lado del Puerto, y justo enfrente de uno de los accesos a la maravillosa sede de la Biblioteca y Archivo Histórico de Cantabria (provincial en su nombre oficial, y que algún día abrirá de una vez sus puertas).

El martes me pasé por allí con la ilusión de conocer un lugar que formará parte de mis sitios escogidos, de esos en los que me encuentro a gusto en esta ciudad. Fui a echar un vistazo, comprar algún libro (Bolaño, Gracq, Loriga…), y también a saludar a Soco (la hermana de Jesús) y a su hijo Pedro (el primo de Alba), a los que conozco de hace mucho tiempo (buena gente). Les vi con la ilusión de quien empieza un proyecto nuevo y especial: abrir una librería es el sueño de cualquier amante de la literatura, y me alegra que hayan podido hacerlo realidad.

Espero que les vaya estupendamente en esta aventura, en la que la literatura con mayúsculas, el mar y los viajes serán los grandes protagonistas. ¡No dejéis de pasaros por allí!

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Summer cornudo

16 04 2008

Leo que nuestro ilustre ayuntamiento va a destinar dos millones de euros para los toros de este año. Resulta cuanto menos extraño que haya dos millones para toros y no lo haya para otras cosas que parecen algo más urgentes, pero Narciso es así, y al que le lleve la contraria le suelta, rápidamente, a Arasti, Recio, un par de asociaciones de vecinos compradas a golpe de talón con varios ceros y al repugnante e inframental gratuito. Hace unos días leí, en otro periódico distinto, que ese mismo ayuntamiento iba a destinar cincuenta mil euros para el Summer Festival (que no está en el apartado de cosas urgentes pero sí en el de las importantes).

En el mismo periódico en que aparecía esa noticia del Summer, el redactor —otrora firme defensor de la cultura alternativa en Cantabria— disculpaba, con argumentos de cebolleta de veinte céntimos, al ayuntamiento por la pobre aportación, y es que no vaya a ser —pensé yo— que en dicho periódico acaben haciendo periodismo de investigación de verdad —dejando los rumores y el cotilleo para los programas del corazón— y tengan que investigar, entre otras muchas cosas urgentes e importantes, por qué el ayuntamiento de Santander deja morir o, directamente, mata todo lo que huela a cultura diferente al monumento a la quesera, las marzas, los pianos de Paloma osea, o las romerías de barrio.

Lo que no se puede negar es que lo tienen claro: los toros dos millones de euros y el Summer cincuenta mil. Ya sabemos cuáles son las prioridades. Pero que no vengan luego con el cuento —que ya ha excedido el límite de la broma de mal gusto—, porque ponerle los cuernos al Summer, y a otras tantas cosas…, es ponérselos a miles de jóvenes que en esta ciudad esperan —quizá ya ni eso— algo más que monumentos a la quesera y jardines con flores de colores que, aunque lo pretendan, no logran tapar el gris dominante.