Un par de recomendaciones y una buena noticia (para mí)

10 06 2008

Empiezo por las recomendaciones. De libros. Las dos que voy a hacer son de segunda mano. El viernes pasado, Paz Gil nos habló de Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson. 664 páginas sin ningún desperdicio. De esos libros que no puedes dejar de leer ni un minuto. No soy amigo de los volúmenes muy extensos, salvo si se llaman David Copperfield o Los Miserables, pero como éste había pasado el filtro de Paz con nota me decidí a leerlo, a pesar de no saber nada del autor. Cuando investigué acerca del escritor sueco —ya a mitad de libro— creció todavía más el interés por lo que estaba leyendo.

Empecé con la novela el domingo por la mañana, y no me separé de ella en todo el día, hasta que a las cuatro de la madrugada me venció el sueño cuando me quedaban tan sólo sesenta y dos páginas. La terminé el lunes después de comer. Lo bueno es que hay otras dos, porque forma parte de una trilogía que se llama Milennium, que es el nombre de la revista donde trabaja Mikael Blomkvist, uno de los dos personajes principales de la historia. El otro personaje clave se llama Lisbeth Salander, una hacker muy especial cuyo hábitat natural es internet y los ordenadores de la policía y de los empresarios y abogados corruptos. El discurso principal de Larsson —un alegato contra la violencia y la corrupción en todas sus variantes—  se palpa en cada página, y tiene tanta fuerza como la trama o cualquiera de las subtramas que se suceden de manera vertiginosa a lo largo del libro. Muy recomendable.

La segunda es una recomendación múltiple y que os ofrezco por cortesía de El País. Con motivo de la Feria del Libro, el periódico lleva unos días con interesantes contenidos sobre todo lo referido al mercado literario. Hoy, bajo el sugerente título de Hay vida más allá del planeta best seller, diez escritores nos dan pistas sobre algún que otro libro imprescindible. Me ha gustado encontrar en la lista algunos conocidos como Diario de un mal año, La vida ante sí, Vida y destinoEl vaso de plata o La carretera, de los que ya he hablado —bien— en alguna ocasión en este blog. De los que no he leído me apunto España de Manuel Vilas y Oblomov de Goncharov.

Y la buena noticia (para mí) es que solicité una beca para hacer un Seminario sobre Antonio Tabucchi en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid y me la han concedido. Así que del 11 al 15 de agosto estaré en El Escorial disfrutando de la sabiduría del escritor italiano —casi portugués—, autor de joyas como Sostiene Pereira, El juego del revés o Plaza de Italia. Aprovecharé para preguntarle por María do Carmo —yo tampoco puedo olvidarme de ella— , por Pessoa y sus heterónimos, por Mastroianni… Creo que voy a necesitar un par de moleskines.

Anuncios




Bocados de cine y literatura

8 02 2008

Una vez recuperado, plenamente, de la resaca de las navidades y la gripe, parece que le voy cogiendo el truco a este nuevo año. Me ha costado un poco, pero lo he dominado y me hecho con el mando. Es agotador remar contracorriente; resta enormes esfuerzos dar pequeños pasos. Aún así, me siento con ganas —y me sobran fuerzas— de hacer grandes cosas en estos próximos meses. La búsqueda del equilibro personal es aún más complicada que la demostración del más difícil de los teoremas. Y es que en lo referido a los teoremas, al menos, partimos de un marco lógico. Como siempre, es básico distinguir lo importante de lo urgente.

En los últimos días —como principal contribución a mi causa personal—, he aumentado la dosis de exquisitos bocados de cine y literatura. En cuanto a películas, he visto XXY, 4 meses, 3 semanas y 2 días, y La estrella ausente, en los Groucho, y El prado de las estrellasExpiación en Peñacastillo. Quise ir a ver, también, La soledad, pero los científicos del Ayuntamiento la quitaron del cine Los Ángeles, unos días antes de que recibiera el Goya a la mejor película; aunque ahora vuelve a la parrilla comercial, por la puerta grande, gracias al premio gordo de la Academia.

El apartado literario ha mantenido —si no superado— el gran nivel de su hermana gran pantalla. Alta fidelidad, de Nick Horby; Diario de un mal año, de Coetzee; y Una novela de barrio, de González Ledesma, han compartido espacio y tiempo con la lectura sosegada de dos maravillosos clásicos: Lord Jim y Rojo y Negro. Hay que añadir, ya en el capítulo electoral, que el maestro Montaigne ha podido con todos y ha sido proclamado, después de una ajustada votación, Presidente de la República de mi Mesita. Esta noche, iré a ver el esperado estreno de No country for old men, con el oscarizable Bardem —por recuperar el respeto que le perdí al ver su interpretación del Florentino Ariza de Gabo—; aunque me dé un poco de miedo su cara de asesino. En realidad, me da más miedo Cañete y ayer tuve que soportar sus vómitos en todos los informativos.