Carla

28 05 2010

¿Te gustan mis domingas?, me ha preguntado Carla, mientras bebía de un trago su quinto Dry Martini. No he respondido. Es evidente que sí. Sudo al contemplarlas. ¿Qué hay de malo en ello? Ella lo sabe. No la he traído a Barcelona para escuchar tonterías. La he traído para convencerla. Estoy demasiado borracho. Deberíamos comer algo, le digo, pero ni me mira. Sigue a lo suyo. Carla, mírame, tienes que dejarle, ¿me escuchas?, tienes que dejarle, no aguanto más, no aguanto, un día voy a perder la razón, si no la he perdido ya, y haré una locura. Me pones muy caliente, me ha dicho Carla, mientras bebía de un trago su sexto Dry Martini. No conozco a nadie que pueda beber seis Dry Martini y mantenerse con cierta dignidad en el mundo. Está hecha de un material especial. No es sólo su nariz, que es la octava maravilla del mundo, es el olor a furcia que desprende y me paraliza. No puedo moverme. No puedo. No. Vuelvo sobre lo mismo: Tienes que dejarle. Ella lamenta el lloriqueo y me pide que madure. ¿Qué te has creído?, me dice. ¿Quién te has creído?, matiza. ¡Qué puta eres!, pienso. Carla, escúchame, huyamos, pronto, ya, lejos de todo, lejos de Eliseo (menuda mierda de nombre tiene el muy hijo de puta), huyamos de nosotros mismos si es necesario, pero quiero que tus domingas sean sólo mías, MÍAS. Y al pronunciar la s del segundo mías de mi boca ha salido un salivazo que ha impactado en el ojo izquierdo de Carla, dejándola ciega unos segundos. No pedí perdón. ¿Para qué? Aproveché su ceguera y la mía para ganar tiempo y pensar en la siguiente frase, pero ni hubo tiempo ni tampoco siguiente frase, porque Eliseo, el muy hijo de puta, entró de repente en el Dry Martini (local que cualquier barcelonés decente conoce), y miró a Carla, Carla le miró (sólo con el ojo derecho), y yo les miré a los dos y me eché a reír a carcajadas, como no lo había hecho nunca antes, me eché a reír y luego me puse serio, y les ladré, les rebuzné, les grazné, les mugí, les relinché, les ululé, ¿ululé?, ¡ululé! ¿Quién pudiera conjugar ese verbo?





Al 2007 le quedan dos telediarios

27 12 2007

Para animar el final de año, qué mejor que el viaje privado de Sarkozy y Carla Bruni a Egipto. Hacen buena pareja: él se quita años, tensión y protocolo, y ella canta la canción de su vida.
Leo que, como el turrón, la UGT vuelve a casa por navidad. Después de la operación voto del centro (con Solbes, Bono y cía…), llega la operación voto de los trabajadores. Hace falta ver si la UGT, todavía, puede aportar algo más de lo habitual en ese decisivo empeño.
Dice Rajoy que no va a estar más de ocho años de Presidente. No deja de sonar a chiste, cuando hasta en su partido están deseando que se la pegue (y les va dar el gusto), para desatar (si no lo han hecho ya) la carrera sucesoria.
Se publica en el BOE la licitación del estudio informativo del AVE Santander-Bilbao, lo que es una gran noticia para Cantabria. El día en que Santander y París estén unidos por la alta velocidad todos seremos más felices. Lo cierto es que es difícil sostener, desde el análisis objetivo y sin pasiones partidarias, otra afirmación que no sea la de que el Gobierno de ZP (con las debidas pegas) ha sido el mejor de la historia para nuestra región. Si somos capaces de trasladar esa idea, en medio del ruido, habremos dado un gran paso.
Ayer por la noche estuvimos en la residencia viendo a Nahia. No sé por qué, pero me quedé atontado mirando a esa pequeña personita, que llevaba tan sólo cuatro horas respirando aire de este mundo. Mirando a Nahia es un buen título para un próximo relato.
Veo las imágenes del estropicio a José Luis Moreno, y pienso que ni el autor intelectual de engendros televisivos como Rockefeller, Noche de Fiesta o Escenas de Matrimonio, merece semejante trato.
Al escribir este post, me doy cuenta de que estoy siguiendo el método escéptico de escritura de blogs (sólo faltan las curiosas líneas de separación). ¡Has creado escuela! Por cierto, impagable (lo suyo les/nos habrá costado) el titular de la portada de hoy del DM: “Santander propone una ‘Hoja de Ruta’ para la recuperación del Cabildo de Arriba”. Eso sí, lo han dejado todo para dentro de un mes, que deben estar muy ocupados encendiendo luces navideñas y patinando sobre ¿hielo? en la porticada.