10 motivos para perder unas elecciones

28 09 2009

El SPD ha sido el gran perdedor de las Elecciones Federales celebradas en Alemania. No soy un experto en la política de ese país, pero más allá de las singularidades propias de cada territorio, hay algunas cosas que son comunes a todos, y creo que puedo enumerar al menos diez motivos que explican el mal resultado obtenido por los socialdemócratas alemanes:

1.- En un gobierno de coalición el rédito electoral lo obtiene el partido que ostenta la Presidencia (salvo muy contadas excepciones).

2.- Un gobierno de coalición entre dos grandes partidos enfrentados ideológicamente les debilita por los extremos y fortalece a los partidos pequeños. El SPD ha fracasado, pero no olvidemos que la CDU/CSU ha tenido uno de los peores resultados de su historia.

3.- No hay peor escenario electoral que ser un candidato incumbent y challenger al mismo tiempo. Alguien que está gobernando no puede presentarse como el cambio, y el ‘efecto presidente’ te impide rentabilizar la gestión.

4.- El candidato del SPD ha confiado más en el programa que en los valores. La gente no vota sólo por el interés personal o de manera racional, sino que lo hace sobre todo por otras motivaciones más emocionales, de identidad, de valores, de su experiencia personal…

5.- El candidato del SPD ha renunciado, en favor del centro derecha, a algunos iconos colectivos que son importantes para los alemanes.

6.- Merkel ha hecho la política socialdemócrata que necesitaba Alemania en estos tiempos de crisis, dejando sin espacio al SPD, que ha perdido votos por la izquierda.

7.- La lealtad del SPD al acuerdo de coalición con la CDU/CSU le ha impedido desarrollar un proyecto propio, bien definido, con el que pudieran identificarse sus potenciales votantes.

8.- Por mucho que pretendamos negarlo, la socialdemocracia europea está en crisis (sólo gobierna en España, Portugal y Grecia). No están en crisis sus valores, que son los mayoritarios en la sociedad, tampoco sus políticas, puestas en práctica por todos los gobiernos (tanto de derechas como de izquierdas), están en crisis sus palabras. La socialdemocracia europea está perdiendo la batalla de las palabras en favor de los partidos conservadores, y perder la batalla de las palabras es la antesala de la derrota en las urnas. El SPD no es una excepción a este panorama general, y no ha sabido enmarcar de manera adecuada su propuesta, perdiendo la iniciativa en favor de la CDU/CSU y de La Izquierda y Los Verdes.

9.- Uno de los grandes errores estratégicos de los partidos de izquierda es girar a la derecha, en determinadas ocasiones, con el objetivo de obtener el apoyo de los votantes de centro. Girando a la derecha se refuerzan los valores conservadores y se pierde espacio por la izquierda (al alejarse de la base principal de votantes).

10.- No comparto la opinión de que el éxito de Ángela Merkel es el de una dirigente que no hace del ejercicio del poder una exhibición permanente (al estilo de otros líderes europeos). Lo hace pero a su manera. La cultura política (que es una de las variables explicativas del voto) alemana no aceptaría un liderazgo estilo Sarkozy o Berlusconi.

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La hora (20:45) del talento

29 06 2008

Para los de la Generación X, JASP, naranjito, etc…, ver a la selección de fútbol jugar la final de un campeonato importante es algo completamente novedoso. La pifia de Arconada —del que yo tenía la equipación completa— en la Eurocopa de 1984 está ya tan borrosa que casi parece que no existió nunca. El fervor por los resultados y la clasificación para la final han desplazado a un plano secundario lo verdaderamente importante: estos chicos juegan como los ángeles. La segunda parte del encuentro contra Rusia fue puro beluga. Lo que ha cambiado, con respecto a épocas recientes de repetidos fracasos, es que cada uno de los jugadores se siente importante en su club. Son titulares indiscutibles y referentes de sus equipos, y eso les ha convertido en líderes, y de ahí a ser ganadores hay un paso muy pequeño.

En todos los ámbitos de la vida es necesario el talento —capacidad por compromiso, que diría mi amigo Juan Carlos—. En el grupo de Luis lo hay a raudales. El debate previo a la Eurocopa, que provocó el hastío de los aficionados, entre los partidarios de las viejas glorias —con la cansina referencia al capitán madridista—, por una parte, y los que defendían a los jóvenes valores —el colectivo que se estaba construyendo poco a poco— por otra, encerraba los miedos de siempre al relevo generacional, al cambio. Todas las organizaciones siguen los mismos patrones de comportamiento. Y el fútbol no iba a ser diferente.

Y resulta que estamos en la final, con un discurso futbolístico bien definido, en el que el cuidado de la pelota, la entrega colectiva y el buen gusto son las grandes apuestas. Nos hemos ganado un lugar en el Olimpo del balompié, sin renunciar en ningún momento a nuestros valores; defendiendo con firmeza y convicción el toque y el pase corto, en un tiempo en el que, desgraciadamente, a la mayoría de los equipos les repele el balón. No sé si ganaremos, espero que sí, confío en que lo haremos —España es muy superior a Alemania—; pero si no fuera así, siempre podremos decir que en aquel verano del 2008 un grupo de jóvenes con mucho talento y las ideas muy claras, con el apoyo de la inmensa mayoría de la gente, nos auparon al lugar en el que nos merecíamos estar.





Un poco de estopa

26 06 2008

Hay días en que a uno se le quitan las ganas de casi todo según echa un vistazo a la prensa regional. Y hoy es uno de ellos. Confieso que me ha impresionado esa foto del consejero acultural, en Madrid, con lo más granado de la vanguardia creativa de nuestro país: Pedro Ruiz, Emma Ozores, Sancho Gracia, Paloma O´shea, Mónica Hoyos, Paco Valladares… Si quería echar por tierra la programación cultural de la región para esta verano lo ha conseguido. No había mucho que defender, la verdad, pero podía disimular un poco, y habernos dado gato por liebre. Pero, ¿para qué disimular? Supongo que hace tiempo que le importan un bledo demasiadas cosas.

Sigo indagando y leo que la Consejería de Economía y Hacienda va a firmar un convenio con la Fundación Comercio Cantabria para que ésta se encargue, durante los próximos tres años, del proyecto Gestiona —según sus promotores, una herramienta supermegarinnovadoradelamuerte que enseña a los jóvenes universitarios para qué sirve el presupuesto del Gobierno regional; quizá deberían aprenderlo aquéllos—, por la pequeña cantidad de dos millones setecientos mil euros. Debo reconocer que se han superado. Pensé que lo del proyecto Gestiona no daba ya más de sí; pero me equivoqué. No hay límites. Me molestan profundamente este tipo de cosas. Llueve sobre mojado, cuando debería salir el sol.

Miro por el retrovisor y recuerdo de qué manera tan precipitada y urgente ha convocado Nacho Diego el Congreso regional del Partido Popular. Un día empezaron a hablar del proceso, y al siguiente tenían ya la fecha decidida y hasta la marca del agua que iban a poner en las mesas. Y heme aquí que, leyendo en tierras gaditanas la información de El País sobre el Congreso nacional, encontré la respuesta: Resulta que todos los congresos regionales y provinciales que estuvieran sin convocar en el momento de celebrarse el nacional, tienen que introducir la novedad de la elección del Presidente por medio del voto directo y secreto de todos y cada uno de los militantes. Resumiendo, que a Nacho Diego le entró la cagalera del siglo, y pensó que eso de que voten todos los militantes era demasiada prueba para tan poco fuste político. Tranquilo hombre, que Narciso no tiene prisa. Por mí, que Diego siga muchos años. Hay que cuidarle.

Termino en Torrelavega. Allí, la precandidata a la secretaría general del PSOE de Cantabria que cuenta con el respaldo de El Mundo no termina de predicar con el ejemplo. Y no me refiero a que diga que hay que continuar con el pacto y ella se lo pase por el forro. Tampoco a que, a la vez que dice defender un mayor contacto con la sociedad, le dé repelús hablar con los vecinos de su ciudad, o con los sindicatos. No; pensaba en eso que dice (y que yo comparto) de que hay que mejorar la comunicación del partido. Al ver su foto, no parece que lo tenga demasiado claro. A la derecha de la instantánea se puede ver una enorme pantalla con un Power point en el que aparecen unas imágenes que evocan algo antiguo, y un eslogan digno del año del mundial de naranjito: Una legislatura para seguir construyendo futuro. Es todo menos claro, sencillo, breve, directo y potencialmente repetible por la gente. Por no hablar de que los gerundios están prohibidos en publicidad. En fin, que si esos son los cambios en la comunicación de los que se habla, virgencita que me quede como estoy.

¿Y ésto a quién le importa? Por la noche hay fútbol y se nos quitan todas las penas. Apuesto por un 3-1 a favor de España, y el domingo a disfrutar de la gran final. Será el momento de poner a prueba la identidad nacional (que palabras tan bonitas) de mi hermana Raquel, que lleva cinco años viviendo en Deutschland, y que es más alemana que la mitad de los jugadores de la selección tricampeona de Europa. Así que, pase lo que pase, alguien va a ser feliz el domingo. Y eso es lo más importante.