El ejemplo de Mediavilla

2 05 2010

De pie, dominando la escena, pierna izquierda cruzada sobre la derecha en señal de comodidad, manos abiertas y limpias al frente, camisa blanca sin americana, y, como estrella invitada, la toga: la Ley, la Justicia, el Derecho… Esta podría ser la breve descripción de una de las mejores fotografías (más llamativa aún por ocupar, de arriba a abajo, media página), desde el punto vista de la Comunicación Política, que recuerdo haber visto en los últimos años. El texto (seguro que no ha sido escrito por el periodista) que introduce la entrevista publicada hoy por El Diario Montañés es de manual: construido con un buen manejo del storytelling, lleno de símbolos, con valores importantes como el esfuerzo y la responsabilidad, la necesaria mención a la familia, y con un mensaje clave: hay vida antes, durante y después de la política.

Lo de Mediavilla no es nuevo. En mi opinión, y con la excepción de Revilla porque juega en otra liga y no es comparable con nadie, es el político cántabro, junto con Christian Manrique (les diferencia el momentum del partido en el que milita cada uno), que mejor utiliza las herramientas de la Comunicación Política para conseguir sus objetivos. De Mediavilla percibo dos cosas que parecen la misma pero no lo son: Está bien asesorado y se deja asesorar. Sólo hay que fijarse en cómo ha ido evolucionando su imagen personal (ver alguna foto del año 2004) o de qué manera ha convertido un departamento con unas competencias no demasiado llamativas en la Súper Consejería de Justicia y Seguridad. A destacar: su imagen con el uniforme de Protección Civil dirigiendo sobre el terreno los operativos en situaciones de emergencia; sus mensajes sobre colaboración institucional y diálogo, dándoles prioridad a temas claros de Agenda Pública, en sus apariciones con el Alcalde de Santander; y sus toques de atención jurídicos en temas sensibles como el Plan Eólico o los derribos.

En el tiempo en que vivimos, con los políticos como tercer/cuarto problema de la Agenda Pública, los profesionales de la Comunicación Política deben jugar un papel importante para ayudar a recuperar el crédito perdido. Considero que no se debe perder la perspectiva ética en ningún momento: ya no se trata sólo de ganar elecciones, sino que estamos hablando de la salud del sistema democrático y de recuperar el valor de la política que es, ante todo, un servicio a los ciudadanos. Me sobran algunos dedos de la mano izquierda para contar los políticos de primera fila de nuestra región que tienen esto claro. Mediavilla es uno. Él no quiere ser parte del problema, sabe cómo conseguirlo y, aunque esto no tenga demasiado mérito, está a años luz del resto de miembros del Consejo de Gobierno.

Anuncios




Un lugar para emocionarse (a pesar de todo)

10 12 2009

Un lugar para emocionarse. Con esa frase termina el vídeo corporativo, realizado con mucho orgullo y buen gusto, que proyectan al principio de la visita guiada al Palau de la Música Catalana, en mi opinión, el edificio más maravilloso del modernismo catalán, obra del arquitecto barcelonés Lluís Domènech i Montaner. Es la segunda vez que hago la visita y creo que la voy a convertir en una tradición de mis viajes a Barcelona, porque no me canso de contemplar ese increíble edificio construido en tan sólo tres años, en el que un arquitecto dejó de ser humano para convertirse en un Dios creador.

Me da mucha pena que, en los últimos tiempos, el Palau de la Música Catalana, que nació el nueve de febrero de 1908 como sede del Orfeó Catalá con el objetivo de difundir por igual la música catalana y la universal, sea noticia por un caso de corrupción protagonizado por el ya ex Presidente de la Fundació Orfeó Català – Palau de la Música Catalana, Félix Millet, bisnieto de uno de los dos fundadores del Orfeó Catalá, el otro fue Luis Vives, e hijo del que fuera presidente de dicha institución entre los años 1951 y 1967. ¿En qué estaría pensando este hombre cuando decidió manchar para siempre el nombre de la institución y de su familia? ¿No tenía suficiente con su fortuna y su posición? Lo pienso y se me pone la carne de gallina y no entiendo nada.

Me dan mucho asco las personas que se aprovechan de instituciones, siglas y organizaciones tan importantes, con prestigio, necesarias y queridas por la gente para cometer sus actos delictivos. Me dan mucho asco las personas que se aprovechan de la buena fe de otras, de su compromiso, del trabajo voluntario y de unos determinados valores para enriquecerse, para aumentar el volumen de su cuenta corriente. Me dan mucho asco. Lo sucedido en el Palau de la Música Catalana es un triste ejemplo de ello, pero hay muchos más, y como militante de un partido del que me siento muy orgulloso considero que no puedo mirar para otro lado.

El PSOE es también un lugar para emocionarse (a pesar de todo). Pablo Iglesias nos fundó el 2 de mayo de 1879 para ser útiles a la gente y no a nosotros mismos. Nos fundó para solucionar los problemas de los trabajadores y no los nuestros. Hemos heredado la tradición de compañeros que han luchado, que han muerto, que lo han dado todo por unas ideas, y podemos estar satisfechos porque todos los avances sociales que han ocurrido en nuestro país han venido de la mano de los socialistas. Hemos ampliado derechos y libertades, hemos terminado con muchas discriminaciones y hemos consolidado numerosas políticas progresistas pensando en las personas que más necesitan de lo público. También hemos cometido errores, lo hemos hecho mal, y ha habido gente, y sigue habiendo gente, que deshonra nuestra historia y nuestras siglas con su comportamiento.

Las personas pasan pero las ideas y el partido permanecen. En el año 1900 nuestros compañeros de las Agrupaciones de Santander y Astillero, que defendían con pasión a los trabajadores de las minas de La Ciega, La Cabrita, La Crespa, la del despeñadero de Solares o la de Heras, ya se enfrentaban a patrones con nombres ilustres como Modesto Piñeiro. Los que ahora militamos en el partido no somos nada, o casi nada, comparado con la historia de tantos hombres y mujeres que han honrado unas siglas que significan tanto que no se puede expresar con palabras. Por eso, ante determinados comportamientos, no vale permanecer pasivos. Ser socialista significa sobre todo luchar contra las injusticias, y aprovecharse de unas siglas, de una historia, de unos valores y de un batallón de gente comprometida en provecho propio es muy injusto.

El otro día, justo después de la visita al Palau de la Música Catalana, justo cuando estaba empezando a escribir en mi cabeza estas palabras que ahora vuelco en el blog, veía como la guardia urbana de Barcelona perseguía a un grupo de chicos africanos, que huían con el miedo en el rostro y con un saco lleno de bolsos de imitación de esas marcas tan conocidas como inasequibles para el bolsillo medio. Contemplaba esa escena y me indignaba profundamente al darme cuenta de que éste continuará siendo un mundo muy injusto mientras los que venden bolsos de imitación para poder comer sigan huyendo de la policía y, al mismo tiempo, haya gente como un tal Salvador Blanco que siga sentado tranquilamente en su desproporcionado despacho de la planta noble de un bonito edificio, que también se construyó en tres años (yo tuve la suerte de verlo crecer poco a poco), y que debería ser mucho más tecnológico que otra cosa…





Comunicación de crisis (I)

25 11 2009

Es un día apropiado para analizar la Comunicación de crisis, algo que debería preocupar un poco más a los políticos y que ocupa cada vez más a los asesores de comunicación. La pasada semana, en Telepolitika, tuvimos la oportunidad de debatir sobre ello con expertos como Yuri Morejón, asesor de comunicación, Luis Sala, jefe de gabinete de la portavoz del Gobierno vasco, y Andoni Oleagordia, Director de Protección Civil del Ayuntamiento de Bilbao.

Definía con acierto Yuri Morejón lo que es crisis como: eventualidad o imprevisto grave que nos obliga a dar explicaciones ante terceros. Por terceros se refería tanto a medios de comunicación, clientes, electores, víctimas, accionistas, Administración Pública… La definición tiene mucho valor, porque es importante separar lo que es crisis de lo que no lo es, sobre todo en estos tiempos de incertidumbre permanente y democracia mediática.

Releyendo la definición podríamos pensar que ayer han ocurrido dos cosas que requieren de comunicación de crisis: la sentencia del Tribunal Superior de Justicia que anula las bases de la convocatoria para contratar los proyectos básicos del IHAM y el Gran Tanque de Ingeniería Marítima, y la noticia aparecida en el Alerta sobre  ‘Fraile y Blanco’ y el concurso eólico.  Son hechos más o menos imprevistos y que requieren de explicaciones (los dos hechos tienen conexión y requieren de otras muchas cosas, pero hoy quería centrarme en los aspectos referidos a la Comunicación Política, y apartar por un momento mi indignación, que no es nueva, que viene de lejos, y que volcaré en otro post cuando logre pensar con la cabeza más fría).

La primera regla en una situación de Comunicación de crisis es que lo mejor es informar. La falta de información genera rumores (que sólo se combaten con información veraz y fluida), permite que los espacios en los medios sean ocupados por otras informaciones (negativas), y se genera la sensación de que hay algo que ocultar. En definitiva, es vital informar siempre que haya algo que contar. Otro aspecto importante, aunque parezca obvio, es no mentir, y contar sólo lo que se sabe. Esto es fundamental porque hay una cosa que se llama hemeroteca, y otra mucho peor que se llama Google que no permiten ni un solo deliz.

Un error grave que se suele cometer es minimizar el problema, quitarle importancia, como si así fuera a desaparecer, pero no desaparece, y además haciendo eso sólo se consigue que la percepción del ciudadano se separe aún más de la que se pretende trasladar, y el ciudadano se quedará siempre con la suya propia.

En estos casos es aún más importante cumplir reglas básicas de la Comunicación Política como: no improvisar, preparar bien lo que se va a decir, cómo y quién lo va a decir, y tratar a los medios de comunicación y a sus profesionales con el debido respeto. Los profesionales de los medios de comunicación saben perfectamente cuándo les están dando explicaciones convincentes y cuando les están contando una milonga, y eso se termina reflejando en la información y se traslada al ciudadano.

Otra regla de oro es anticiparse, para no ir detrás de la información que se vaya produciendo. Perder la iniciativa es un grave problema, porque siempre hay que responder a preguntas, y así hay pocas posibilidades de colocar tu propio mensaje, que es al final la clave de cualquier acción de comunicación: contar lo que quieres contar para que tu mensaje llegue a los ciudadanos.

Es vital designar a un portavoz creíble. La personalización de la política hace que las mismas palabras dichas por diferentes personas signifiquen cosas distintas y produzcan una percepción diferente en el ciudadano. Y, por último, hay que estar preparados para asumir responsabilides y pedir disculpas a la ciudadanía, que en muchos casos es la mejor manera de cerrar una crisis de manera definitiva.

Os he apuntado dos asuntos que en mi opinión requieren de Comunicación de crisis, así como algunas de las claves que considero deben guiar una actuación correcta en estos casos. Me gustaría que lo fuéramos analizando entre todos (los asuntos no están cerrados y habrá más información entorno a ellos durante los próximos días), y evaluáramos lo que se ha hecho mal, lo que se ha hecho bien, así como las consecuencias.





Telepolitika

18 11 2009

Últimamente no salgo de Bilbao. Al final va a tener razón el diputado popular con apellido de jugador de la naranja mecánica (reconozco que no la toca del todo mal el tío), de nombre Eduardo, que dice que cada día estamos más cerca de Bilbao. Él lo lamenta; yo, en cambio, estoy encantado. De hecho, no me importaría ser de Bilbao. Del centro de Bilbao.

(Del Bilbao del Guggenheim de Gehry, del Bilbao de Isozaki, del Bilbao del Domine, del Bilbao de Moneo, del Bilbao de Mari Jaiak, del Bilbao de las salas de conciertos, del Bilbao del Casco Viejo rehabilitado, del Bilbao de Pelli, del Bilbao del tranvía, del Bilbao del Athletic, del Bilbao de las tiendas de jóvenes diseñadores…)

A lo que iba… Decía que últimamente no salgo de Bilbao: concierto de Los Planetas en la Fever, aeropuerto destino Bxls, y esta tarde vuelvo para participar en la primera edición de Telepolitika, un nuevo foro sobre Comunicación Política que tiene muy buena pinta, y que está organizado por la Asociación Vasca de Asesores y Consultores Políticos, el equipo de investigación del Euskobarómetro, y la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad del País Vasco.

En el programa-telepolitika hay temas interesantes como el papel de los spin doctors, las redes sociales, el city marketing, la comunicación de crisis o la problemática NIMBY; buenos ponentes, con inauguración de lujo a cargo del maestro Gabriel Colomé; y la participación de profesionales de todo España con ganas de poner en común lo que saben y lo que no saben sobre Comunicación Política. Ya os haré un resumen a la vuelta. Ruth, que viene también, seguramente os lo contará en directo a través de twiter y facebook.





La lluvia es de los dos

1 11 2009

Sí, la playa es de los dos, y ahora la lluvia también es de los dos. Siempre hago lo mismo: llego a casa y repaso todo lo que hemos hecho en las últimas horas; y sonrío, y no sonrío, y sonrío, y no sonrío, y sonrío… Busco en Youtube alguna canción que no me hable de ti (me basta con que lo hagan todos los gatos del vecindario), y cuando la encuentro no consigo posar el puntero sobre el triángulo del play, así que vuelvo a escuchar a Francisco Nixon cruzando la calle, y me entran ganas de escribir y escribo.

Antes, mientras disfrutaba del último tarro de Nocilla, he pensado que debería dedicarme a lo que me gusta: pasear, ir de aquí a allá, mirar al horizonte, descubrir alguna playa escondida, leer en todos los rincones, escribir cuando tengo ganas… y no he encontrado ningún motivo razonable que me impida hacerlo, más allá de tener que pagar una mierda de hipoteca. Leí en Babelia unas palabras de Antonio Tabucchi en las que aseguraba que su patria es portátil, porque no tiene más equipaje que su lengua: el italiano, el idioma en el que piensa, escribe y sueña.

En el autobús, a la altura de Solares, me he fijado en dos mujeres que iban andando en dirección a un edificio de ladrillo cara vista en el que había dos bajos comerciales con el letrero de color verde: uno era una tienda de frutas y verduras, y otro la sede local del PRC. Las seguí con la mirada, parecían felices, y pedí en silencio al conductor que fuera más despacio para saber dónde iban. Justo al pasar delante de la señal de fin de población pude comprobar que las dos mujeres que parecían felices entraron en la frutería, y entonces pensé que no todo estaba perdido.





Bruselas día uno

12 10 2009

No tengo muy claro si hoy es día uno o si es un día diez, el caso es que es mi primer día en la capital de Europa en esta nueva etapa. Tengo que contarle a María Ángeles que me ha dado por seguir los pasos de su José Félix, seguramente porque es de los pocos a los que podría seguir los pasos y dormir tranquilo, y porque echo mucho de menos sus historias y su pasión a la hora de defender las cosas en las que creía.

Es fiesta nacional en España. Escucho dentro de mi cabeza los acordes de la canción de George Brassens y reconozco que me gusta más que la versión de Loquillo, aunque José María sepa expresar perfectamente lo que siento. La paradoja es grande: vivo el día de exaltación nacional en el corazón de Europa, en el lugar en el que, se supone, los sentimientos nacionales dejan paso a una identidad común europea. Para ello, lo más importante no es el Tratado de Lisboa (a ver si dejan de joder los checos), sino tener una selección de fútbol europea en la que jueguen juntos Cristiano Ronaldo, Xavi, Gerrard, Ibrahimovic y Totti. Nada une tanto como el fútbol: que se lo pregunten a los españoles… Se me ocurre que mi jefe se podría hacer famoso utilizando el minutazo de Estrasburgo para pedir formalmente la creación de una selección europea de fútbol. Aunque también se me ocurre que mi jefe me paga para que le proponga cosas bastante menos infumables.

Hace frío en Bruselas. La recordaba así, tan fría y lluviosa (ahora no llueve). La última que estuve, también por trabajo, hacía el mismo frío y la misma lluvia (ahora no llueve). La última vez que estuve recuerdo que acabé en un bar en el que la tradición obligaba a bailar encima de las mesas; no, eso no formaba parte del trabajo, pero en Bruselas también hay hueco para divertirse un poco.

Me gusta comer solo. Me gusta mucho comer solo. Me da tiempo a todo: saborear la comida, mirar a la gente, a los camareros, escuchar palabras sueltas y alguna frase completa e incluso escribir; me gusta comer solo y justo ahora me imagino sentado en un restaurante enfrente de la Gare du Nord de París. Se podría llamar Terminus Nord y supongo que sería un restaurante precioso, a la manera en que son así los restaurantes parisinos, con su sobriedad de anticuario, con su servicio de excelencia, con su vino, que ahora es lo que más me importa: el vino, el vino rojo de esta Francia que, como París, no se acaba nunca.

Yo no soy Oliveira ni tú eres la Maga, pero a ratos, sólo a ratos, pienso que me hubiera gustado que lo fuéramos, que lo hubiéramos sido, y asomarme viniendo por la Rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y oliva que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya tu silueta delgada se inscribía en el Port des Arts, nos íbamos por allí a la caza de sombras, a comer papas fritas al Fauborg St. Denis, a besarnos junto a las barcazas del canal Saint Martin.





10 motivos para perder unas elecciones

28 09 2009

El SPD ha sido el gran perdedor de las Elecciones Federales celebradas en Alemania. No soy un experto en la política de ese país, pero más allá de las singularidades propias de cada territorio, hay algunas cosas que son comunes a todos, y creo que puedo enumerar al menos diez motivos que explican el mal resultado obtenido por los socialdemócratas alemanes:

1.- En un gobierno de coalición el rédito electoral lo obtiene el partido que ostenta la Presidencia (salvo muy contadas excepciones).

2.- Un gobierno de coalición entre dos grandes partidos enfrentados ideológicamente les debilita por los extremos y fortalece a los partidos pequeños. El SPD ha fracasado, pero no olvidemos que la CDU/CSU ha tenido uno de los peores resultados de su historia.

3.- No hay peor escenario electoral que ser un candidato incumbent y challenger al mismo tiempo. Alguien que está gobernando no puede presentarse como el cambio, y el ‘efecto presidente’ te impide rentabilizar la gestión.

4.- El candidato del SPD ha confiado más en el programa que en los valores. La gente no vota sólo por el interés personal o de manera racional, sino que lo hace sobre todo por otras motivaciones más emocionales, de identidad, de valores, de su experiencia personal…

5.- El candidato del SPD ha renunciado, en favor del centro derecha, a algunos iconos colectivos que son importantes para los alemanes.

6.- Merkel ha hecho la política socialdemócrata que necesitaba Alemania en estos tiempos de crisis, dejando sin espacio al SPD, que ha perdido votos por la izquierda.

7.- La lealtad del SPD al acuerdo de coalición con la CDU/CSU le ha impedido desarrollar un proyecto propio, bien definido, con el que pudieran identificarse sus potenciales votantes.

8.- Por mucho que pretendamos negarlo, la socialdemocracia europea está en crisis (sólo gobierna en España, Portugal y Grecia). No están en crisis sus valores, que son los mayoritarios en la sociedad, tampoco sus políticas, puestas en práctica por todos los gobiernos (tanto de derechas como de izquierdas), están en crisis sus palabras. La socialdemocracia europea está perdiendo la batalla de las palabras en favor de los partidos conservadores, y perder la batalla de las palabras es la antesala de la derrota en las urnas. El SPD no es una excepción a este panorama general, y no ha sabido enmarcar de manera adecuada su propuesta, perdiendo la iniciativa en favor de la CDU/CSU y de La Izquierda y Los Verdes.

9.- Uno de los grandes errores estratégicos de los partidos de izquierda es girar a la derecha, en determinadas ocasiones, con el objetivo de obtener el apoyo de los votantes de centro. Girando a la derecha se refuerzan los valores conservadores y se pierde espacio por la izquierda (al alejarse de la base principal de votantes).

10.- No comparto la opinión de que el éxito de Ángela Merkel es el de una dirigente que no hace del ejercicio del poder una exhibición permanente (al estilo de otros líderes europeos). Lo hace pero a su manera. La cultura política (que es una de las variables explicativas del voto) alemana no aceptaría un liderazgo estilo Sarkozy o Berlusconi.