Fragmentos de libreta (cuatro)

18 01 2010

¿Qué día se convirtió La galleta en una guardería? ¿Y en una perrera? Ángel, ¿me das permiso para animar a los perros a que se coman a todos estos niños y, entonces, acuchillarlos sin piedad por asesinos? Es por mi bien, de acuerdo, pero a ti te iba a venir de cojones.

Secarse el pelo es una ciencia exacta; hacerlo de esa manera y vestida sólo con unas mallas negras ajustadas y un sujetador del mismo color me parece más un asunto enmarcado en el terreno de las bellas artes.

Sé que contigo me podría ahorrar un montón de preguntas; aunque, pensándolo bien, son inocentes y el precio que has de pagar por negarme la legitimidad para preguntarte lo importante.

Me siento raro, casi como un elefante jugando al fútbol en un campo de hierba artificial, me siento raro, y sé que tú, en algún lugar a menos de dos años luz de aquí, también te sientes así. Y quiero que sepas que no me reconforta, no me siento mejor (o menos raro) por ello. Me gustaría verte ahora, ya, en este instante abandonado a su suerte por tu reloj de arena, me gustaría verte y me desespera no saber qué más puedo hacer para que vengas aquí, para que estés conmigo. Ah, espera, ¡sí que lo sé! Puedo hacer magia: Ella está aquí, justo ahora, y ya no me siento tan raro, y sonrío y recuerdo el aspecto exterior de todos los portales impares de mi calle.

Es normal que la gente joven de Santoña se empareje, ¿qué hacen si no? P ha encontrado en MP, básicamente, la manera de salir de casa e ir a algún sitio: un bar la mayoría de las veces.

Me ha sentado mal follar. No en el momento, que ha estado muy bien; pero una hora y media después (cuando escribía esto) me ha teñido el rostro una especie de luz (o ausencia de luz) pálida que me ha preocupado un poco. Pensándolo bien, si logro perfeccionar esta palidez y hacerla coincidir con el instante exacto del orgasmo, estaré mucho más cerca de la tan deseada (por mí, al menos) muerte súbita.

Hace un rato al pasar por delante de la, hoy, ludoteca municipal me he acordado de cuando la vieja biblioteca del Colegio Público Juan de la Cosa ocupaba esa local, del raro de Amadeo y de los libros que allí cogía prestados.

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One response

13 05 2011
atticus

La galleta empezó a ser una guardería en el mismo instante en el que tú empezaste a envejecer…qué ironía.Esos chicos seguramente piensen de ti lo mismo pero al revés¿no crees?pensarán que con 35 años tendrías que estar en casa, con una mujer y un par de criaturas(por lo menos)esperándote para cenar……..en fin ,pero tienes razón ¿qué hacen todas esas putas niñatas por ahí,adueñándose de los bares como yo lo hice en su día?envidia….resignación…

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