Ernest se merecía esas palabras y otra foto

17 07 2008

En mitad de la estúpida vorágine de indigestos baños de ola, imsonio de tauromaquia, juegos florales en el casino, arte paleolítico, honras a santos y vírgenes, mediocridad elevada a los altares y periodismo rosa de festejo cutre, leer el maravilloso artículo de Guillermo Balbona sobre Ernest Lluch me ha reconciliado con el mundo y con la gente que lo habita. Tiene aún más valor (de reconciliación) la tribuna de Guillermo, porque la página del periódico regional donde van insertadas sus emocionadas y certeras palabras la pueblan, cada día, expertos en la desintegración y el maltrato del castellano, personajes de toda condición empeñados en glosar, sin el más mínimo reparo, las referencias más cutres de nuestra sociedad; gente que trata de convencernos de una terrible máxima que, en estos tiempos tecnológicos y de café para todos, está adquiriendo casi valor de dogma: todo el mundo puede escribir. Pues no. Igual que no todas las personas pueden diseñar edificios, preparar una brocheta de bonito con jengibre, coco y manzana verde, o llevar la contabilidad de una empresa, no todo el mundo puede escribir. Ese es el gran daño que estamos haciendo a nuestra lengua, no la apuesta por el plurilingüismo, que es una bendición para este país.

Pero, volvamos al hecho que motiva la tribuna de Guillermo: el recuerdo al Profesor Lluch, al Rector, al político, al intelectual, a la persona, con motivo de la exposición que ha organizado la Menéndez Pelayo para rendir justo homenaje al único Rector que ha entendido, hasta la fecha, el verdadero espiritu de esa universidad. Al respecto de eso, suscribo las palabras de Balbona: «Lluch era aquel rector que logró que ‘Le Monde’ hablara de la UIMP como si fuese el apéndice estival de La Sorbona; que alentó la primera, y, por tanto, la más difícil reforma de la Universidad; que provocó el primer ‘efecto Guggenheim’, lo que no supo aprovechar la mediocre política cántabra». Eso me recuerda (y me vuelve a doler intensamente) que me ha ofendido mucho ver al alcalde de esta santa ciudad posando con media sonrisa ensayada al lado de la foto del compañero Ernest. Hay líneas que no se pueden cruzar, porque luego es imposible volver para atrás. Y hay fotos a las que uno debe saber renunciar si se quiere recibir el calificativo de persona. Yo no pude asistir, por trabajo. Casi mejor, porque no hubiera soportado la indignación de la ausencia.

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3 responses

17 07 2008
Oscar Sin Nick

Totalmente de acuerdo.

17 07 2008
socialismo veraniego | Abrir las Ventanas

[…] en el Congreso de los socialistas catalanes que celebran este fin de semana y que el va a presidir. El amigo adicto, además de escribir de Ernest y sobre la foto, espero que nos cuente la experiencia en el congreso de nuestros compañeros […]

21 07 2008
Ruth y Ernest Lluch « SMS:”Sevilla es bella porque siempre es nueva”

[…] en el Congreso de los socialistas catalanes que celebran este fin de semana y que el va a presidir. El amigo adicto, además de escribir de Ernest y sobre la foto, espero que nos cuente la experiencia en el congreso de nuestros compañeros […]

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