Las voces se olvidan

9 04 2008

Esta sobremesa, mientras me cambiaba la ropa de estar en casa por un pantalón y una camisa para ir a una reunión, Maricruz y yo comentábamos que de la gente que muere —que desaparece de nuestras vidas— lo primero que nos cuesta recordar —lo primero que empezamos a olvidar— son sus voces. Tenemos imágenes, más o menos nítidas, de cómo eran físicamente, y tenemos la certeza, más o menos absoluta, de cómo eran, en general, como personas; pero la voz de alguien que hace mucho que no escuchas es bastante difícil de repetir. Quizá en un mundo en el que lo audiovisual está tan extendido, ésto tiene menos sentido, pero Maricruz y yo no hablábamos de nada que hubiera pasado hace poco tiempo, aunque ninguno de los dos lo verbalizáramos: no hacía falta. Surgió esta conversación porque estábamos escuchando un maravilloso disco que grabaron Pedro Guerra y Ángel González, en el que éste dejó para siempre su evocador y sincero tono de voz recitando, uno tras otro, varios de sus mejores poemas. «Las voces se olvidan», concluyó acertadamente Maricruz, y le dije que la frase me gustaba como idea para un relato. Quizá, una tarde cualquiera delante de las teclas mágicas, descubra a un personaje que se pasa la vida grabando la voz de sus amigos, familiares y compañeros de trabajo, para poder seguir disfrutando de ella —recordándoles fielmente— una vez dejen de estar en este mundo.

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8 responses

9 04 2008
JP

Me ha encantado tu relato, felicidades, sinceras.

9 04 2008
Raúl Gil

Gracias JP, cuando deje de ser una buena idea y se convierta en relato te lo envío, si te parece, para ver qué opinas.

Un saludo.

9 04 2008
Oscar Sin Nick

Has vuelto a lo grande.

10 04 2008
escéptico

Es una buena idea para una narración. La posibilidad de acercarse al recuerdo de quienes no están a través de sus fotos, notas, cartas, testimonios… pero la imposibilidad de recordar el tono de su voz.
La obsesión de Unamuno: no desaparecemos del todo porque queda lo que hemos hecho. Esa es la dimensión de la permanencia. Pero la voz se agota definitivamente, salvo, quizá, el testimonio de una grabación.
Otra cosa: tengo ganas de tomar un café contigo y charlar un rato.
Un abrazo

10 04 2008
Raúl Gil

Me pondré con ello a ver qué sale. Creo que la idea me va a dar bastante juego.

Lo del café cuando quieras… Luego te llamo y quedamos.

Y volver, volver, volver…

11 04 2008
elmonoloco

Si, y de la del Loco ya ni me acuerdo. Dale recuerdos mañana y pasadlo muy bien.

Haciendo un ejercicio de memoria me doy cuenta de que realmente sí que se olvidan. Incluso las de aquellos a los que hechas de menos. Creo que solo es cuestión de tiempo.

http://elmonoloco.wordpress.com

22 04 2008
SERGIO

hay voces que se esconden para siempre entre las palabras,
voces como la palabra amar o mujer o esperanza..
voces que no nos olvidarán nunca…

22 04 2008
Raúl Gil

Hola Sergio. Bienvenido al blog. Me he pasado hace un rato por el tuyo y me gusta. Lo del proyecto Tránsitos suena muy bien. ¡Nos vemos!

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