banderas vs cosas que importan

12 10 2007

Me pide Rajoy que en un día, tan señalado, como el de hoy, manifieste con franqueza mi orgullo de ser español, y haga algún gesto que demuestre lo que guardo en el corazón (palabras textuales). La segunda parte no la acabo de comprender. Igual, al final de este comentario, encuentro la solución al enigma. Pero, vamos con la primera. Hoy me he levantado, demasiado pronto para ser un día festivo. He preparado el desayuno: tostadas, esta vez con mantequilla y mermelada, olvidándome por un día de lo sano que es la mezcla de tomate, aceite y una pizca de sal; zumo multifrutas de bote, por aquello de la soledad del frutero; y café con leche. Hasta ahí nada fuera de lo común. ¿Habré manifestado, con franqueza, mi orgullo de ser español en algún momento? Pienso que no, y continuo mi actividad diaria. MC me pide ayuda con el típico encargo de última hora. Así que me imbuyo en cosas de la política local. Termino de escribir, una hora más tarde, y vuelvo a preguntarme, esta vez en voz alta, por aquello de la franqueza y el orgullo. La respuesta sigue siendo no. Hago un repaso a las notas del viaje, para hacer un borrador de informe, y otro a los blogs conocidos, donde no veo mucho actividad. Un comentario en el de Jesús, otro en el de Ruth, y me va entrando el hambre del mediodía. Preparando una sencilla ensalada y abriendo una lata de espárragos, busco ese gesto que me libere de la obligación a la que me ha sometido Mariano, pero nada. No hay manera. En la bandeja que utilizo para llevar el tentempié al cuarto, tampoco hallo ni un sólo halo de orgullo de ser español, por encima de lo que es habitual en mí. La cosa empieza a preocuparme. Aún tengo toda la tarde, pero ¿y si no fuera capaz de responder a la llamada desesperada del barbudo líder de la oposición? ¡Quién me mandaría a mi leer el periódico esta mañana! Buceo por la red y escucho los abucheos a ZP de los portadores de aguiluchos, el blablabla del PP sobre la bandera multiusos, o el extemporáneo desfile militar para mayor gloria de nuestra gran nación. ¿Para cuándo un desfile de investigadores en medicina regenerativa? No sé, si se trata de aplaudir, que sea por algo. En fin, que una vez visto algunos ejemplos de manifestación, con franqueza, del orgullo español, continuo mi vida, con normalidad, porque eso es, al final, de lo que se trata. ¿No habrá cosas por las que preocuparse antes que por las banderas? ¿Por qué me parece que, a un lado y a otro, en los dos jodidos extremos, hay gente que ha perdido, definitivamente, la cabeza? ¿Son comportamientos racionales, o es, simple y llanamente, integrismo? Porque esa es la palabra que sirve para definir el dogmatismo, cuando es llevado al extremo de no aceptar al que no cree como tú, excluyéndole. Señor Rajoy, ya lo siento. Ver la bandera de España en mi balcón no me produce ningún orgasmo sensorial. Ni siquiera una pequeña erección. Hágaselo mirar. Pero, sobre todo, no empache, que bastante problemas tenemos en España y en el mundo, para que los “responsables” políticos como usted se dediquen a exaltar los ánimos del personal (como diría el poeta).

En cuanto a la segunda parte de la petición marianista, le he dado bastantes vueltas, y quizá hoy mi corazón haya pensado en viajes en coche. He visto irse a MC, de fin de semana, con su familia, y he recordado, con una sonrisa en el alma, cuando los gilbenito dábamos buena cuenta de las carreteras del noroeste de este país. Hoy, mi madre está en Lanzarote, que se lo ha ganado, con creces; mi hermana en Alemania, para seguir ganándoselo; y yo, ya veis, por aquí, con el portátil echando humo, a ver si me lo gano. Ahora recorremos el mundo, casi siempre, por separado. Quizá el gran nexo unión de aquellos viajes familiares era la autoritas paterna y su proactividad. Lo echo de menos. Más de lo necesario.

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3 responses

12 10 2007
rhb

Esta mañana me he levantado tambien demasiado pronto, quiza porque tengo que presentarme a las oposiciones dentro de poco, he abierto con pereza la persiana y casi me caigo del susto, mi vecina de enfrente habia colocado en su balcón una bandera de 7 metros?, no lo se, pero me ha entrado una risa……casi me da mal, mañana me volveré a levantar pronto, me imagino que la quitara, ya que no me veo yo de aqui a la fecha de los examenes viendo esa bandera todos los dias…..

13 10 2007
charo

Sigo en Lanzarote, no se si me lo he ganado, pero me hacía falta.
Me hacía falta reirme como me estoy riendo estos días, risa sana de la que te libra de ir al sicólogo.
Nos vemos pronto,
Besos

8 04 2008
dostospos

Estoy contigo, Raúl. No por ir ondeando una bandera por la calle o ponerla en un balcón significa que se sea más español, catalán o cordobés, que más da de donde seas. Me parece absurdo que alguien pueda pensar que hacer eso sea un sinónimo de ser más patriota. ¡Cómo si no tuviésemos claro cada uno de dónde somos! Aparte de que nadie tiene la obligación de airear sus sentimientos en público, por muy nobles que sean.

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