Fin de semana intenso

7 07 2008

Hoy me ha costado (más de lo habitual) levantarme cuando ha sonado el despertador, anunciando las siete de la mañana. Ha sido un fin de semana largo e intenso: largo porque empezó el jueves por la tarde cuando cogía el avión a Madrid para participar en la final del Concurso Relatos en cadena, e intenso por todo lo mucho (y bueno) que ha pasado estos días en la capital. La posibilidad de vivir desde dentro un programa del Hoy por Hoy con Francino, y de compartir con el resto de compañeros los nervios e ilusiones de un momento tan especial, serán cosas que recordaré por mucho tiempo. Lógicamente, me dio pena no ganar; pero como dice Nacho Vegas, en la canción que ilustraba mi presentación, entre el dolor (la pena) y la nada elegí el dolor. Bendito dolor el de ser finalista de un concurso tan importante. Y benditos todos los (muchos) que habéis estado pendientes de mí estos días. Gracias.

Y en eso llegó (casi sin darme cuenta) el Congreso del PSOE. Y allí estábamos más de cuarenta socialistas cántabros en un ambiente de armonía y buen rollo, contribuyendo al buen resultado final, y contentos por comprobar que nuestro partido se anticipa al futuro sin miedo, e incorpora grandes novedades en las ideas y en las personas. Aunque lo más importante sean las ideas, lo más llamativo siempre son las personas, y ahí quiero destacar a tres compañeros: Leire Pajín, Eduardo Madina y Miquel Iceta. Con la presencia de Leire Pajín en la secretaria de organización, toda una generación (la mía y la de tantos otros) nos sentimos reforzados y legitimados para asumir cualquier responsabilidad que queramos imaginar. Y no hay vuelta atrás en ese camino de cambio y relevo generacional. Y esta vez tampoco hay excusas.

De Eduardo ya he hablado estos días, porque estuvimos con él la semana pasada en la UIMP. Reitero lo de que es un lujo para el PSOE, y considero un gran acierto que esté en la dirección federal. Aportará, entre otras muchas cosas, reflexión infinita y mucha lucidez en el análisis. La cariñosa ovación que recibió Edu de todo el congreso puesto en pie fue uno de los momentos más emotivos. Y una de las imágenes que más me gustaron del fin de semana fue un cariñoso abrazo entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Miquel Iceta. Al verles pensé que eran, casi con toda seguridad, las dos cabezas mejor amuebladas de nuestro partido (Felipe mediante). Y es toda una garantía que ambos se sienten en la dirección. Con Miquel llegó el talento a Ferraz, y lo mejor es que llegó para quedarse. Zapatero cerró el 37 Congreso con un gran discurso escrito (hacía tiempo que no le veía intervenir con papeles), muy pensado, en el que señaló con claridad cuáles son las claves de presente y futuro. Una intervención de referencia para la acción política del socialismo en estos nuevos tiempos.

Y como Madrid da para mucho (para casi todo), he podido contemplar la belleza en el Museo del Prado (la ampliación de Moneo es perfecta), pasarme por la reivindicativa fiesta del Orgullo Gay y hasta compartir un menú cubano y unos mojitos con Carlos y María, en su merecido descanso del RockinRio. Al llegar ayer por la noche a casa, cansado, casi vencido por el sueño y las emociones, sobre la mesa de cristal me esperaban dos joyas de la literatura: Las memorias de ultratumba de Chateaubriand y los Diarios de Kafka. Premio de mi premio. Gracias.





Un poco de estopa

26 06 2008

Hay días en que a uno se le quitan las ganas de casi todo según echa un vistazo a la prensa regional. Y hoy es uno de ellos. Confieso que me ha impresionado esa foto del consejero acultural, en Madrid, con lo más granado de la vanguardia creativa de nuestro país: Pedro Ruiz, Emma Ozores, Sancho Gracia, Paloma O´shea, Mónica Hoyos, Paco Valladares… Si quería echar por tierra la programación cultural de la región para esta verano lo ha conseguido. No había mucho que defender, la verdad, pero podía disimular un poco, y habernos dado gato por liebre. Pero, ¿para qué disimular? Supongo que hace tiempo que le importan un bledo demasiadas cosas.

Sigo indagando y leo que la Consejería de Economía y Hacienda va a firmar un convenio con la Fundación Comercio Cantabria para que ésta se encargue, durante los próximos tres años, del proyecto Gestiona —según sus promotores, una herramienta supermegarinnovadoradelamuerte que enseña a los jóvenes universitarios para qué sirve el presupuesto del Gobierno regional; quizá deberían aprenderlo aquéllos—, por la pequeña cantidad de dos millones setecientos mil euros. Debo reconocer que se han superado. Pensé que lo del proyecto Gestiona no daba ya más de sí; pero me equivoqué. No hay límites. Me molestan profundamente este tipo de cosas. Llueve sobre mojado, cuando debería salir el sol.

Miro por el retrovisor y recuerdo de qué manera tan precipitada y urgente ha convocado Nacho Diego el Congreso regional del Partido Popular. Un día empezaron a hablar del proceso, y al siguiente tenían ya la fecha decidida y hasta la marca del agua que iban a poner en las mesas. Y heme aquí que, leyendo en tierras gaditanas la información de El País sobre el Congreso nacional, encontré la respuesta: Resulta que todos los congresos regionales y provinciales que estuvieran sin convocar en el momento de celebrarse el nacional, tienen que introducir la novedad de la elección del Presidente por medio del voto directo y secreto de todos y cada uno de los militantes. Resumiendo, que a Nacho Diego le entró la cagalera del siglo, y pensó que eso de que voten todos los militantes era demasiada prueba para tan poco fuste político. Tranquilo hombre, que Narciso no tiene prisa. Por mí, que Diego siga muchos años. Hay que cuidarle.

Termino en Torrelavega. Allí, la precandidata a la secretaría general del PSOE de Cantabria que cuenta con el respaldo de El Mundo no termina de predicar con el ejemplo. Y no me refiero a que diga que hay que continuar con el pacto y ella se lo pase por el forro. Tampoco a que, a la vez que dice defender un mayor contacto con la sociedad, le dé repelús hablar con los vecinos de su ciudad, o con los sindicatos. No; pensaba en eso que dice (y que yo comparto) de que hay que mejorar la comunicación del partido. Al ver su foto, no parece que lo tenga demasiado claro. A la derecha de la instantánea se puede ver una enorme pantalla con un Power point en el que aparecen unas imágenes que evocan algo antiguo, y un eslogan digno del año del mundial de naranjito: Una legislatura para seguir construyendo futuro. Es todo menos claro, sencillo, breve, directo y potencialmente repetible por la gente. Por no hablar de que los gerundios están prohibidos en publicidad. En fin, que si esos son los cambios en la comunicación de los que se habla, virgencita que me quede como estoy.

¿Y ésto a quién le importa? Por la noche hay fútbol y se nos quitan todas las penas. Apuesto por un 3-1 a favor de España, y el domingo a disfrutar de la gran final. Será el momento de poner a prueba la identidad nacional (que palabras tan bonitas) de mi hermana Raquel, que lleva cinco años viviendo en Deutschland, y que es más alemana que la mitad de los jugadores de la selección tricampeona de Europa. Así que, pase lo que pase, alguien va a ser feliz el domingo. Y eso es lo más importante.





Una de aliño

4 06 2008

Mis felicitaciones a Barack Obama por hacer realidad el sueño de mucha gente. Ha sido demasiado largo, pero la ilusión construida sobre cimientos sólidos no debe temer al paso del tiempo. Hasta el ex Presidente Carter se ha animado a apoyarle. Es la esperanza de América y, también, del resto del mundo. ¡Tiembla McCain! 

Me ha gustado ver como ZP lidera la necesaria lucha contra el hambre en el mundo. También que Berlusconi haya rectificado. Aunque del italiano no me fío.

Este año no hemos ganado ni la liga de baloncesto. Y hablando de baloncesto, menuda traca ha quemado la federación cesando a Pepu Hernández. Que alguien me lo explique.

Leo en El País un interesante análisis de Pascal Bruckner sobre lo que el llama “la mala conciencia europea”. Dice que Europa “no se pronuncia, no interviene, no actúa”, y que la izquierda del viejo continente ha traicionado sus propios ideales al abrazar con fervor un sentimiento de culpa”. Esto y mucho más lo cuenta en su último libro La tiranía de la penitencia. Ensayo sobre el masoquismo occidental, publicado por Ariel.

Pensando en las palabras de Bruckner, no me consuela que gobernemos en España. Me gustaría que la izquierda lo hiciese en la mayoría de los países europeos. Algo estaremos haciendo mal. ¿Qué tal una Conferencia Europea de los partidos de izquierdas (socialdemócratas o como queramos llamarlo) para re-imaginarnos?

Hablando de España y de la izquierda. Mañana nos visita Pepe Blanco, en un gesto muy simbólico en los tiempos que corren. Denostado por la derecha (todavía, aunque cada vez menos) y por algunos de nuestros compañeros (al principio, ahora nadie le discute), tiene en su hoja de servicio el haber convertido al PSOE en la organización más potente política y moderna de Europa. A ver si se nos pega algo.





Tengo abandonado el blog

26 05 2008

Justo cuando había conseguido llevar esta bitácora a sus mayores éxitos de audiencia, me da por tirarme más de una semana sin contar nada. ¿Tendré miedo al éxito fácil? ¿Serán reminiscencias de mi época de bartleby? El caso es que la sequía empieza a ser preocupante y me veo en la obligación de atajar el problema. Podría hacer el típico post con ciento cuarenta y siete hipervínculos a temas de actualidad o de supuesto interés para salir del paso, pero no tengo claro que esa deba ser mi contribución a la blogosfera.

Esta mañana nos hemos levantado sobresaltados por el último episodio de la movida precongresual del Partido Popular. Si tu secretario de comunicación dice que no eres el líder que necesita el partido, tienes dos opciones: cesarle o hacerle caso. Yo si fuera Rajoy haría lo primero. Elorriaga no tiene ninguna credibilidad (a Rajoy no es que le sobre tampoco), porque supongo que alguna parte de culpa tendrá él, como responsable de la estrategia de comunicación del partido, en todos los problemas que tienen los populares.

Esa idea me lleva a un ejemplo más cercano, de aquí. Acabo de leer un teletipo de agencia en el que el filósofo del Besaya dice que la ejecutiva de Gorostiaga (de la que él es uno de sus miembros más ilustres) ha llevado el partido a la melancolía. Ante tan concienzudo análisis (sumado a las palabras de Elorriaga) he vuelto a pensar, en voz baja (ya subiré el volumen), que en las direcciones de los partidos deberían estar personas que tuvieran la capacidad de opinar con cierto criterio, hacer propuestas de futuro, cambiar las cosas que están mal y trabajar en equipo para ser vanguardia; no de pasar factura cuando interesa por una cuenta que es un poco de todos. Eso pasa por hacer los congresos como se hacen. Mirando los votos que trae cada uno. Poniendo encima de la mesa el número de delegados de la agrupación del dirigente local de turno, en lugar del talento de los compañeros y compañeras, que lo hay y mucho. Tanto que la mecánica ya duele (y huele).

Para mañana se nos anuncia otra ilustre comparecencia ante los medios (aquí también está la cosa planificada). Me gustaría avisar a los estrategas de la cosa que hay algunos mensajes que, aunque puedan compartirse, pierden toda su legitimidad en boca de personas que ya tenían nombre y apellidos cuando los dinosaurinos estaban en pleno esplendor sobre la tierra. ¿Qué pensará la gente ante este permanente revival? Me imagino que lo de coger el periódico de hoy y que siga pareciendo el de hace veinte años tiene que confundir un poco. Es hora de que otros nombres y otros apellidos empiecen a sonar algo más (mucho más). Porque, en caso contrario, si que nos espera la melancolía, y eterna.





Diego también se moja

8 05 2008

El Presidente del PP, Juan Ignacio (como se refieren a él en las informaciones de la prensa nacional), lleva un tiempo demasiado interesado en el proceso congresual del PSOE de Cantabria. Al mismo tiempo que dice no querer inmiscuirse en los asuntos internos de otro partido (que es lo que debería hacer), ha realizado ya tres o cuatro declaraciones en las que ha dejado bastante claro cuáles son sus preferencias. Debe ser que no tiene suficiente con dar media docena de ruedas de prensa semanales, en las que se muestra más como un aprendiz de bufón que como el responsable político que se supone es, y necesita sentir que tiene cierta capacidad de influir en lo que pasa a su alrededor.

No sé cómo encajan en su partido, acostumbrado a gobernar Cantabria desde la época de los reyes godos, que Juan Ignacio esté totalmente resignado en la oposición. Se le ve cómodo en su papel (ensayado en una ilustre escuela de teatro). De hecho, sabe que (salvo que sus predicciones tengan éxito) nunca va a tener otro, y da gracias cada día por lo que tiene. Tiene claro que Narciso le quiere mover la silla, pero es consciente de que todavía no toca. Aún le quedan, a Narciso, dos o tres millones de fotos impropias (pagadas por otras administraciones, eso sí que es una Carta de Capitalidad) antes de dar el salto a la política regional. Mientras tanto, Juan Ignacio a sus cosas. No le importa defender una postura un día, para al día siguiente decir todo lo contrario. ¿Qué más da?, pensará…

Me molesta que Juan Ignacio (animado por su padrino político, el del apellido conocido por estos lares) trate de influir en nuestro proceso congresual. Aunque me molesta más, que haya gente en nuestro partido que esté encantada con su comportamiento. Eso sí, me alegro de no estar en la opción que él defiende. Dedícate a lo tuyo, Juan Ignacio, que bastante tienes, y vete asumiendo que si los ciudadanos quieren os quedan muchos años de oposición. Cantabria seguro que lo agradecerá…





Me voy a mojar

6 05 2008

Nunca he sido de los que se esconden; ni de los que se guardan lo que piensan por miedo. De hecho, he recibido reproches —algunos más cariñosos que otros— por haber dado siempre mi opinión sin adulterar. Me afilié al PSOE en el año 1993. Llevo, pues, quince años de militancia en los que he visto de todo. Y cuando digo de todo, es de todo. Fui de los que, en el año 2000, pidieron públicamente la dimisión de Jaime Blanco —y de todo lo que él representaba y todavía representa—, y de los que, en aquella época, trabajamos duro por el cambio en el partido. Un cambio que vino de la mano de Lola Gorostiaga para quien —no descubro nada— he trabajado lealmente, y sobre todo con mucho ánimo crítico, siempre que he tenido la oportunidad.

La más importante me llegó en el año 2003, cuando fui el número seis de la candidatura socialista al Parlamento de Cantabria, y, posteriormente, con mi designación como Director General de Juventud. Una época intensa, para lo bueno y para lo malo, de la que me quedo con un realidad difícil de rebatir: cambiamos muchas cosas que parecían inmutables. Algunas malas experiencias con las que sufrí demasiado en ese periodo, y la necesidad de tomarme un tiempo para reflexionar acerca de mi vida, me llevaron, después de las elecciones del 2007, a descender algún escalón. Pero, viendo los últimos acontecimientos, he decidido aparcar, por un tiempo, esa necesaria reflexión personal, y el meditado alejamiento temporal, para pasar a la acción sin tapujos ni medias tintas.

Lola ha cometido errores. En algunos de ellos, lamentablemente, sigue cayendo. Es verdad que eso sólo les pasa a los que toman decisiones, a los que arriesgan… Es el momento de reconducir bastantes cosas; creo que ella es consciente de ello, y está decidida a hacerlo. Como digo, es cierto que hay cosas desesperantes, pero también lo es que hemos conseguido el sueño de gobernar en Cantabria para cambiar la vida de la gente. Cantabria nunca ha estado como ahora, y el mayor mérito es de los socialistas —me siento orgulloso de ello—, aunque no hayamos sido capaces de explicarlo —de comunicarlo— adecuadamente. No quiero que mi partido facilite que la derecha vuelva a gobernar en Cantabria. No quiero volver a la época en que la dirección estaba cómoda en la oposición, no quería gobernar y prefería que mandase la derecha, recibiendo a cambio algunas migajas de poder y de posición social para dirigentes acomplejados como Jaime Blanco, Rosa Inés García y otros del mismo patrón.

Recuerdo que el día que tomé posesión como diputado regional, se me acercó Rosa Inés García —con intención de estropearme la fiesta— y me dijo una frase tan mezquina que no voy a reproducir por respeto a mi familia; pero que no olvidaré nunca. No contesté a su indecente comentario, pero en ese momento prometí que trabajaría para que gente así no tuviera, nunca más, responsabilidades en mi partido. Y en eso estamos. Blanca Rosa se presenta a la secretaría general de la mano de Rosa Inés García, Jaime Blanco, Aurelio Ruiz Toca y el ínclito Juan Ramón López Revuelta. Lo hace, además, enfrentándose a la dirección federal, a Alfredo Pérez Rubalcaba, Pepe Blanco y al propio José Luis Rodríguez Zapatero, quienes han reiterado —y se lo han hecho saber a la Alcaldesa de Torrelavega, aunque ella lo pretenda disfrazar de café…— que su deseo es que Lola, con un equipo nuevo, termine la transición en el partido, logre el objetivo de renovarlo y fortalecerlo —con el urgente relevo generacional— y lo convierta, para siempre, en un partido con vocación mayoritaria y de Gobierno para seguir cambiando Cantabria de arriba a abajo.

Considero que ha llegado el momento de pensar un poco más en nuestro partido y explicar mejor a la gente lo que somos, lo que representamos y lo que hemos logrado para Cantabria. Tenemos que ser capaces de reivindicar que somos el partido que más ha hecho para que Cantabria sea hoy una región moderna y abierta, y hacer partícipe de ese gran proyecto a toda nuestra militancia, que lo sienta como propio y lo defienda ante los ataques de la derecha. En ese empeño, mi opinión es que no sobra nadie. Sólo aquellos que reman en contra con el aplauso del Partido Popular, aquellos que llenan las páginas del periódico de Pedro J. Ramírez de rumores, bulos, chascarillos, manipulaciones y medias verdades. No quiero seguir el congreso de mi partido a través de un periódico inmundo que nos sigue llamando asesinos. Ese no es el partido que quiero. Quiero seguir el congreso por las conversaciones tranquilas con los compañeros y compañeras, escuchando las diferentes opiniones, evitando los insultos y las descalificaciones personales, enriqueciendo el debate con aportaciones pensadas. En definitiva, dando cada uno lo mejor de nosotros.  

 

Los militantes jóvenes del PSOE en Cantabria, los de menos de 35 años, tenemos una doble responsabilidad en este proceso congresual: fortalecer el partido y evitar que vuelva al pasado. Si entendemos eso, será difícil que alguien nos pare. Ha llegado nuestra hora. Este es nuestro congreso. No es el momento de refugiarse y esperar a que pase la tormenta. Sin nuestra aportación el cambio definitivo no será posible. Estoy seguro de que Lola es consciente y quiere dejarnos un partido mejor que el que se encontró. Deberíamos ayudarla a conseguirlo. Yo lo voy a hacer. Me voy a mojar.

 





Nuevos tiempos

14 03 2008

No he escrito ninguna valoración del 9M, porque ha habido tantas que seguro que alguna coincide con la que yo querría haber dicho, y si no, no pasa nada: lo importante son los resultados, no las interpretaciones —muchas de ellas, torticeras— que se hagan de ellos. Que algo se mueve en el PP es evidente. Y, también, que Zapatero va a aprovechar la victoria para, como reconoció el otro día, corregir errores. Se avecina, por tanto, una legislatura más tranquila, en la que ganará la batalla quién violente menos al ciudadano medio. Al PP se le acabaron los latiguillos de España se rompe, la familia se rompe, etc…, y al PSOE ya no le servirá la llamada al miedo, para concentrar a la izquierda, frente a un PP —se supone— más moderado. Se abre, por tanto, una legislatura apasionante, donde la estrategia y el cuidado de los mensajes adquirirán mayor protagonismo, desplazando a la crispación, la improvisación y el insulto.

Vaticino que —los que nos gusta la política con mayúsculas— vamos a disfrutar. A Rajoy va a ser difícil que se le quite la cara de perdedor, aún cambiando a Zaplana por González Pons (valenciano de Camps), y Acebes por Pío García Escudero (madrileño, pero no de Esperanza). Zapatero aprovechará para arreglar lo que queda en el partido, y recompensar a algunos de sus más fieles con un ministerio. Lo mejor para los intereses del PSOE es que se liberase de trabajo, y se dedicase a comunicar la acción del Gobierno. Su telegenia y el buen rollo que destila aportarán muchas más adhesiones que una nueva escalada de iniciativas legislativas. En definitiva, que llegan nuevos tiempos, y el que no lo entienda quedará fuera de la dinámica. Lo mejor de todo es que va a ser la legislatura de Carme Chacón y Eduardo Madina.





El domingo Felipe

27 02 2008

No es una costumbre demasiado arraigada. De hecho no es una costumbre, ni tengo constancia de que haya sucedido nunca, salvo algún caso aislado, y no conocido, que por no conocido no quiere decir que no exista, a no ser que defendamos que sólo existen las cosas que conocemos. Yo creo que no. (Felipe no tiene ese problema. Le conocemos: existe. Y aunque no le conociéramos, también existiría. Es de esa gente imprescindible en la historia).

Os decía que no estamos acostumbrados a que haya espontáneos en los mítines. A mí me encantaría serlo en el mitin del domingo con Felipe. Salir, de repente, y soltar un discurso, largo tampoco demasiado para no aburrir, de unas mil doscientas palabras; decirlo despacio, sereno, casi declamando, mirando a la gente para hacerles cómplices de mis palabras. ¡Cómo me gustaría estar detrás de ese atril metálico con el frente rojo en el que aparece escrito el acertado Vota con todas tus fuerzas! Hablar de la libertad, de la esperanza. Contar alguna cosa graciosa, para animar a la concurrencia que, sentada en alguna incómoda silla o de pie en alguna difícil postura, esperan también divertirse, porque convencidos ya vienen. No hablaría de Sieso, ni de Diego, ni del alcalde —ya se lo dice él todo—. No estoy dispuesto a perder el poco tiempo que tengo en hablar de gente sin sustancia. Algo diría de Rajoy, pero sólo para pedirle que deje de escupir su terrible argumentario de palabras a granel.

A estas alturas de la intervención, debo hacer un acto de justicia precisamente, el que me ha traído hasta esta tribuna: dar las gracias, en algún idioma desconocido, a Felipe. Por el cambio, por la España que nos dejó, a pesar de la España que se encontró. Supongo que Felipe sonreirá al escucharme, o tal vez piense que sería bueno que fuese terminando, pero al menos yo me he quedado tranquilo, porque he hecho lo que tenía que hacer. No sé si le tengo que ceder a él la palabra, o aparecerá otro espontáneo para soltar, también, su discurso. Quizá en ese caso, la organización empezará a poner alguna pega, por aquello de la hora, y porque hay que lanzar los mensajes del día. La gente pedirá más caña y Felipe les dará alguna idea de las que tomar nota en el moleskine, alguna idea de las que aprender al escucharla y al pronunciarla. Cómo me gustaría ser espontáneo en el mitin de Felipe. Mientras eso sucede o no trataré de llegar pronto para coger un buen sitio, entre la multitud ilusionada, desde el que gritar en voz baja la palabra gracias.





Más de cien motivos

16 02 2008

En la previa del mitin de Zapatero en Santander, me doy una vuelta por la web del PSOE, y leo que vamos a repartir, por toda España, una revista con los cien compromisos más importantes del Presidente, para la próxima legislatura. Me parece una buena idea lo de concentrar nuestra propuesta electoral, y hacérsela llegar en un formato atractivo a todo el mundo. La publicación se llama 100 motivos; inmediatamente me acuerdo de la canción de Sabina.

Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, alteres.

Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.

Mientras estaba cantando las dos primeras estrofas se ha descargado la revista; voy directo al apartado de jóvenes —todavía deformación profesional— y veo que hay dos propuestas concretas, a las que sumar las que aparecen en empleo, vivienda, educación o cultura:

Jóvenes

28. Extenderemos las ayudas de 1.600 euros para estudiar inglés en el extranjero para menores de 30 años.

29. Elaboraremos un Plan Estatal en colaboración con Ayuntamientos y Comunidades Autónomas para poner en marcha transporte público nocturno y en fines de semana.

Sonrío al comprobar que en Cantabria llevamos tiempo en la buena dirección: dos años dando becas para estudiar idiomas en el extranjero —cuatro, ya, ofreciendo la oportunidad a cientos de jóvenes de hacer un curso en el Reino Unido, Francia, Alemania, EE.UU, Malta…—; y podemos presumir de tener la mejor red de transporte público nocturno del país, para seguridad de los jóvenes y tranquilidad de sus familias.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, tenemos los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,
los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
tenemos Quintero, León y Quiroga,
y un bisnes pendiente con Pedro Botero.

Suelo estar de acuerdo con el maestro Joaquín en casi todo lo que dice en sus canciones; hay algunas como Y sin embargo y la que está sonando ahora —poniendo la banda sonora que necesitan mis palabras—, que son verdaderos himnos. Espero que mañana el maestro José Luis, que se ha ganado a pulso otros cuatro años de música y letra, me siga dando palabras, motivos, y hasta alguna mentira, que valgan la pena.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.





Los más bajos instintos

12 02 2008

Mariano está desatado. Ve más cerca que nunca la posibilidad de ganar las elecciones, y no va a dejar de hacer, ni de decir, nada que pueda ayudarle a conseguir ese objetivo. En realidad, visto así, parece lo lógico: que un candidato a Presidente de Gobierno haga todo lo que esté en su mano para lograr ser elegido. El problema viene al comprobar que no le importan, lo más mínimo, los daños colaterales que pueda producir —que ya está produciendo— su estrategia de alimentar el miedo a lo diferente. Sólo tiene una cosa en mente: conseguir el mayor número de votos posibles —vuelve a parecer lógico, ¿verdad?—, tanto de su electorado tradicional —que los tiene bastante asegurados haga lo que haga—, como de parte del granero de voto socialista: barrios desfavorecidos, clase trabajadora, determinada clase media… Ni Sarkozy ni Merkel: el modelo que defiende Rajoy es el de Le Pen; el mismo que llevó al fascista francés a disputarle la Presidencia de la República a Chirac en el año 2002, gracias al apoyo de los petit gens, de las clases populares. La ostentación de la bandera, la idea de España —una, grande y libre—, la puesta en valor de las costumbres españolas, el anticatalanismo, el antivasquismo, el dogmatismo en la política antiterrorista, la utilización de las víctimas, la complicidad con la jerarquía eclesiástica, la ofensiva contra las otras lenguas oficiales, la criminalización de la inmigración, el desprecio absoluto al importante papel que juegan los inmigrantes, la homofobia, la cárcel para los menores infractores… No es una estrategia novedosa, tiene copyright: está registrada a nombre de la extrema derecha. Lo nuevo es que el PP haya decidido quitarse la careta del todo. Y lo preocupante es que ese discurso encuentre buena acogida en una parte importante de la población de este país—lo que es un hecho comprobado; no hay más que estar en la calle—. Algo estamos haciendo mal. ¿En qué estábamos pensando? ¿Alguien dudaba que Rajoy iba a hacer todo lo posible por ganar las elecciones? O es que no hemos seguido su comportamiento durante toda la legislatura. Si pudieron acusar a Zapatero de ser cómplice de ETA… ¿Qué pensábamos que iban a dejar de hacer o de decir? Y…¿Qué va a ser lo próximo? Quizá decir que va a abrir un Guantánamo en España. Y lo que más me preocupa, en estos momentos: ¿Qué va a hacer el PSOE para contrarrestar esa, tan terrible como eficaz, estrategia? ¿Y para recuperar la iniciativa política? Mientras tanto, Rajoy ha conseguido el primer hito de su elaborada estrategia: los más bajos instintos están desatados. Y en la calle se propagan como el fuego. Y no sé si tenemos efectivos suficientes —ni razones convincentes— para hacer que los daños sean los menores posibles. Y no me refiero al resultado electoral. Que, al final, es lo menos importante.