El termómetro marca treinta y ocho y subiendo; unas partes del cuerpo sudan, mientras otras están congeladas; me duele la garganta y tengo voz aguardentosa; me mareo leyendo el periódico; sólo me apetece comer sopa bien caliente, tortilla francesa —con un poco de bonito— y té de bergamota con miel; me duelen las articulaciones, sobre todo cuando las muevo, así que opto por la posición de inmovilidad horizontal; las sábanas y las incontables mantas, tan pronto son el mejor refugio cuando estoy tiritando, como la terrible jaula de la que quiero escapar, sin éxito, moviendóme de un lado a otro mientras mascullo palabras incomprensibles; barba de cinco días, el poco pelo que me queda desordenado, calcetines marrones, zapatillas de casa con borreguillo por dentro, pijama gris de invierno y albornoz entre naranja, rosa, amarillo y marrón: todo un cuadro. Estoy pensando presentarme al concurso de Míster Gripe 2008.
Lo peor de todo es que al pasar mis dedos índice y corazón por el ojo derecho me duele. Pruebo con el izquierdo y lo mismo. No sé que tienen que ver los ojos con la gripe, ni quien les ha metido en este lío. Acepto lo del termómetro, los paquetes de pañuelos, el delicioso efelgarán, el reposo absoluto, las horribles ojeras, y también los cientos de manos ajenas que colonizan mi frente para comprobar lo que yo ya sé porque lo sufro… (Disculpad por no haberos comentado nada de los típicos delirios febriles).
“(…) calcetines marrones, zapatillas de casa con borreguillo por dentro, pijama gris de invierno y albornoz entre naranja, rosa, amarillo y marrón (…)”.
Espero que te hayas encerrado en tu habitación para que no te vea nadie…
Cuidate.
Menos mal que tienes a tu comandanta en jefa que te cuida.
besos
vuelvo a llegar tarde a este blog, lo siento de nuevo…
Angel me dijo por teléfono: a mí también me hace ilusión ir a leer a Granada niña…
Las niñas llegan siempre tarde, aunque mi amigo juan carlos me diga que no, que no llego tarde. Que el maestro aparece cuando el alumno está preparado…
Tu gripe se funden con los cristales que tengo en los ojos y en el corazón. El sueño, el del ángel, me reventó en las manos…
cuidate, o mejor déjate cuidar. con amor que después de los poemas de ángel son la mejor medicina…
Hola Yolanda, el sábado Juan Carlos y yo hablamos de ti. Tiene razón: no llegas tarde. Ángel acudirá al recital de Granada liberado, ya, de este áspero mundo. Gracias, me cuidaré.
Monoloco, te recuerdo que te he visto con peores pintas…
Un beso, mamá charo.
Estoy plenamente con Raúl, a quien ya voto para Mister Fiebre 2008.
Ángel González estará en Granada a la hora convenida.
Raúl, cuídate mucho, que necesitamos líderes como tú… y como Obama.
Un fuerte abrazo
Muy logrado el poema, qué bien retratado…
http://carlosjaviergalan.blogspot.com/2008/01/ngel-gonzlez.html
Creo que este año , la competición de mister y miss gripe esta muy reñida. Sera mejor que te cuiden, y que te hagas mirar los dedos, por si acaso son ellos los que están enfermos y no tus ojos. En cualquier caso, para lo que hay que ver…
Osea, que eres de los 350 casos por cada 100.000 a los que la fiebre les ha pillado
. ¿Solo 350 casos?. ¿ No serán 350.000 casos?
Al fin y al cabo, una gripe es una gripe. Lo único que es imperdonable es llevar calcetines marrones. Obama nunca lo haría, jeje.
Salud!
Gracias a todos por vuestros comentarios. Carlos, me gustó tu blog, sobre todo el post del concierto de Silvio.
No tengo yo tan claro que Obama no se ponga al llegar a casa unos calcetines como los míos. Habrá que preguntarle a Michelle que le controla todo.
Por cierto, han empezado las hostilidades. Hillary se ha pasado de frenada con Luther King, vendrán más. Los Clinton van a por todas, y eso significa usar todas las armas: hasta las más sucias.